Por Javier Díaz Ortiz

Aprovechando el convulso clima de desconcierto imperante en las últimas jornadas en relación con el encaje de Cataluña en el modelo territorial español, al menos 32 localidades de diferentes provincias de la geografía se han declarado independientes de forma unilateral y con carácter inmediato. La noticia ha sorprendido a todo el mundo comenzando por el ejecutivo de Mariano Rajoy que, a través de un plasma cada vez más pequeño (los recortes llegan a todas partes), ha declarado “no dar abasto para tanto independentista suelto” y ha asegurado que “si esta moda no cesa, solo se dispone de efectivos militares suficientes para mantener a doce de las diecisiete Comunidades Autónomas, así que hagan ustedes el favor de estarse quietos”. Pero no solo el Gobierno central se ha manifestado al respecto de la escisión de más de una treintena de municipios. También el Presidente de la Generalitat se ha mostrado muy molesto con la noticia, pese a que ninguno de los municipios huidos se encuentra en Cataluña. Según las declaraciones hechas a este diario, Carles Puigdemont se encuentra “profundamente enfadado por la actitud de estos municipios que no han mostrado respeto alguno por las tradiciones secesionistas de este país” y les advierte de que “si quieren independencia se pongan a la cola y no adelanten por la derecha”.

Por su parte, los gobernantes de algunos de los municipios independizados han accedido a hacer sus primeras declaraciones para la prensa española casi dos semanas después de su autodeterminación como pueblo independiente. Herminia Cortés del Monte, Primera Ministra del ex municipio castellano-manchego de Valdelaseca la Jarosa, se muestra henchida de alegría al recorrer las independizadas calles de su pueblo de casi 300 habitantes. “Es todo un lujo, una suerte indescriptible, toda una fiesta para la democracia. Si Aristóteles levantara la cabeza se venía para acá pero derechito”, y asegura que es “algo digno de contar a nuestros nietos cuando vuelvan de trabajar en España”. Además, este fue uno de los primeros municipios en abandonar el dominio web “.es”, pese a no disponer de conexión a internet en el pueblo. Pero este no ha sido el único de los municipios huidos que ha querido compartir con nosotros su alegría. El rey de Soterrones, S. A. R. Don Antonio José de García y García nos ha recibido en la sede del gobierno nacional. “El pueblo decidió la monarquía porque son muy vagos para ir a votar cada cuatro años, ¿sabe usted?” y continua “yo no era ni concejal, a mí la política me da igual, pero como tengo nueve chiquillos, cuatro de ellos ya ennoviados, pues pensaron que así no habría problema en la cosa esa de las sucesiones, y pues aquí estamos, fíjese”, declarada con sencillez mientras echa la partida en el café La Independencia.

La última de las misivas nos llega desde el antiguo municipio cacereño de Hartos del Molino. Este fue el uno de los principales impulsores de la oleada independentista cuando el entonces alcalde, ahora obligado a vivir en el exilio en Murcia, se apostó la autodeterminación del pueblo en una partida de dominó. Tras perder, y negarse a invitar a una ronda para compensar lo que muchos calificaron de boca chancla, declaró la independencia inmediata un jueves por la tarde aprovechando la distracción de las autoridades con el tema de Cataluña. Sorprendentemente esta decisión tuvo una muy buena acogida entre las gentes del pueblo, aunque se sucedieron una serie de disturbios iniciados porque muchos no se enteraron del pregón y siguieron hablando castellano durante tres fatídicas horas. Tras las revueltas que congregaron a casi una veintena de personas frente al Ayuntamiento, el regidor dimitió y delegó el gobierno de la reciente nación en manos de un Consejo de Ancianos formado por las cinco personas de mayor edad del pueblo (actualmente cuatro porque una de ellas ha declinado la oferta tras comprobar que muchas reuniones coincidían con El Secreto de Puente Viejo y eso es sagrado). No obstante, ha accedido a hablar con nosotros la delegada especial en la Asamblea General de las Naciones Unidas, doña Francisca Olmos Gil (la Paqui, la viuda del pocero que está regañada con su hija la mayor por no sé qué de unas tierras), que ha asegurado que su gobierno “ya está llevando a cabo las actuaciones necesarias para cambiar el nombre del país por el de Hartos de España”.

Así las cosas, el Gobierno ya da por perdidos los territorios independizados y, según fuentes oficiales, aseguran sentirse “completamente devastados por la pérdida de estos municipios, aunque conscientes de que ahora están en un lugar mejor”. Recordemos que no es esta la primera vez que un territorio español se independiza unilateralmente. En 1998, la provincia entera de Teruel se independizó del resto de España por un error tipográfico en un Real Decreto, y así se mantuvo en el autogobierno independiente durante casi diez meses, hasta que unos turistas extraviados fueron detenidos en la aduana turolense y tuvieron que llamar a su padre par que fueran a buscarlos (es que el padre de uno de ellos era capitán de la Guardia Civil y ya se sabe). Sin embargo, no todos los miembros del ejecutivo han encajado la noticia de buen agrado, y se han mostrado muy descontentos con la falta de respuesta efectiva del presidente. De hecho, la pasada madrugada se fue detenida María Dolores de Cospedal pilotando un tanque sin seguro, tras recibir el alto de una patrulla por provocar un atasco monumental en la A-4 a la altura del kilómetro 125. En cualquier caso, la mayoría de las autoridades estatales no se han mostrado especialmente molestas por la noticia pues, como han declarado numerosos responsables institucionales “al menos no ha habido referendum”.

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