La Audiencia de Málaga ha condenado a un hombre de 44 años a ocho años, diez meses y un día de prisión por maltratar a su expareja. Ya tenía una orden de alejamiento y la sentencia es por amenazar de muerte tanto a la mujer como a su compañero sentimental.

El acusado mantuvo una relación con la víctima durante un año. La convivencia finalizó definitivamente en agosto de 2013 a raíz de un episodio de maltrato. El Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Madrid, localidad en la que residían, le prohibió acercarse a su expareja a menos de 500 metros y le concedió a ella una orden de protección. La víctima se marchó a Málaga, donde comenzó a trabajar como dependienta en octubre de 2013.

Ignorando la orden de protección, el procesado llamaba insistentemente a su expareja por teléfono para quedar con ella. Ante su negativa, la amenazó diciendo que lo tendría que ver por las buenas o por las malas, por lo que ella accedió a verlo para tranquilizarlo. En la cita, el 26 de noviembre de 2013, el agresor le propinó puñetazos en la boca y le puso una navaja en el cuello, llevándose sus pertenencias.

La mujer denunció los hechos en Comisaría ese mismo día y cambió de número de teléfono, pero el procesado, aprovechando que tenía la agenda de contactos del móvil que le sustrajo, llamó a familiares y amigos para averiguarlo.

Condenado a 8 años de cárcel por maltratar y amenazar de muerte a su expareja, a la que persiguió de Madrid a Málaga

Llamó varias veces a su novio actual, al que amenazó de muerte y le hizo ver que sabía dónde vivía, y también profirió amenazas dirigidas a la víctima, con frases como “está muerta, así te lo digo porque a mí no me va a ningunear esa perra por la cara”, con las que pretendía que ésta retirara la denuncia que había interpuesto, lo que no consiguió.

El 11 de diciembre de 2013, el acusado fue detenido por la policía al intentar quedar con el novio de su expareja. Se le intervino una navaja, documentos y una tarjeta de teléfono de su expareja.

El procesado ha sido condenado por los delitos de maltrato, obstrucción a la justicia en concurso con amenazas graves, robo con violencia e intimidación en concurso con robo de uso de vehículo, amenazas graves y quebrantamiento de medida cautelar. Deberá indemnizar a la víctima con 140 euros por las lesiones sufridas y con 12.000 euros por el daño moral.

El tribunal ha desestimado el recurso de apelación presentado por el procesado contra la sentencia dictada el pasado noviembre por el Juzgado de lo Penal número 14 de Málaga, que confirma al llegar a la misma conclusión condenatoria que el juez de instancia, según la resolución.

 

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