Por Pepe Álvarez

En poco menos de un mes daremos por finalizada la campaña turística o, más bien, los meses que concentran fundamentalmente el turismo en nuestro país. Cuando llegue ese momento veremos cómo, otra vez, se hace un balance del año turístico en función, únicamente, del número de visitantes que han pasado por nuestras tierras. Volveremos a hablar de la cantidad de puestos de trabajo que se han generado gracias a los cruceros, a los hoteles, a los restaurantes, etc, y lo haremos al por mayor, sin tener en cuenta cuáles eran los salarios o cuánto han durado esos contratos y su temporalidad.

Nos olvidaremos también de los debates que debería generar el turismo en nuestro país y que no se producen de forma seria y, por lo tanto, no seremos capaces de abordar todas aquellas reformas que el sector turístico de nuestro país necesita. Volveremos a lo de siempre y no lo podemos permitir.
No es ni la primera vez ni la última que me oiréis a mí y a la UGT pedir un profundo debate sobre este tema. Nos gustaría, y así se lo hemos hecho saber en varias ocasiones, que se tomara por parte del Gobierno alguna iniciativa que nos ayudara a poder visualizar una situación preocupante, la del turismo en nuestro país. Una iniciativa que permitiera saber que medidas tenemos que tomar y en que medida podemos hacer una política que ayude a tener calidad en el sector. Estas medidas deberían implicar un respeto por las normas laborales y que a la vez pueda ser compatible con el desarrollo turístico que está experimentando España, así como con la vida diaria de muchos ciudadanos y ciudadanas que están empezando a hartarse del turismo.

Pero es importante dejar claro, cuando hablamos de debates, que deben ser profundos y provechosos. No podemos perder el tiempo en debates faltos de rigor que no llevan a nada, como cuando se instauró la tasa turística. Durante meses estuvimos debatiendo sobre un tema que, con el tiempo, se ha demostrado era necesario. Cabe recordar que la tasa turística se llevó por delante a un presidente de una Comunidad Autónoma tras una campaña contra él. A día de hoy, la tasa turística es un elemento imprescindible en nuestro país. Evidentemente hay excepciones, no hablo desde una perspectiva global. Desde el principio hemos defendido que la tasa turística quizás no debe ser igual en todas las localidades, pero si debe estar presente y ser importante en aquellos lugares donde la presencia de turistas consume muchos recursos.

El turismo es una pieza clave del desarrollo de España, pero debemos saber llevarlo y controlarlo. Si no proponemos unas medidas que nos ayuden a dirigirlo, llegará un punto que el turismo se nos habrá comido y no tendremos margen para volver atrás.

Medidas, por ejemplo, referentes al medio ambiente. Nuestro país tiene la suerte de contar con unos parajes inolvidables, así como un clima especial. Salvaguardar el medio ambiente es clave para nuestro futuro. El turismo que nos visite debe tener muy claro que con nuestros recursos no se juega y que deben respetarlos, así como lo intentamos hacer nosotros cuando viajamos fuera de nuestras fronteras. Conseguir un turismo de calidad es clave para garantizar el futuro del medio ambiente.

Un turismo urbanísticamente respetuoso, introduciendo elementos que disuadan el tan emergente alquiler de apartamentos turísticos de forma ilegal. No es suficiente que ayuntamientos y Comunidades Autónomas luchen contra esta práctica. El Gobierno no puede escaquearse. La Ley de Arrendamientos es esencial, así como la propia persecución de los apartamentos ilegales por parte de la hacienda pública. ¿Por qué no podemos construir vivienda social? Es la solución para poder garantizar que los trabajadores y habitantes de las distintas ciudades y pueblos de nuestro país no vean peligrar su vivienda como consecuencia del turismo.

La calidad genera calidad. Si conseguimos que nuestro turismo sea de calidad, los servicios, el empleo y todo lo que lo envuelve serán, también, de calidad.

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