De todas las personas víctimas de trata, la denominada esclavitud del siglo XXI, más de la mitad son sometidas a la explotación sexual sin su consentimiento por mafiosos y traficantes según la UNODC

La gran mayoría son mujeres y niñas, cuyo porcentaje se ha doblado en los últimos años.

Niños migrantes y refugiados, indefensos frente al tráfico sexual

Miles de menores se ven forzados a huir de sus casas a causa de conflictos y crisis humanitarias en todo el mundo. Solos o acompañados, pasarán largas temporadas en caminos hacia un lugar seguro, donde se convierten en el blanco perfecto para traficantes de personas. La ONU ha detectado que la venta de menores y la trata, afecta especialmente a refugiados y desplazados, un colectivo muy vulnerable a los abusos, entre ellos, la explotación sexual.

mujer prostituta africana

“Hago esto porque no tengo padre ni madre. He perdido todo y por eso empecé”

A sus 17 años, Juliette lleva cuatro trabajando como prostituta. Vive en un campo de desplazados en la República Democrática del Congo, donde enseña a docenas de mujeres a utilizar anticonceptivos que las protejan del contagio de enfermedades.

Juliette se quedó embarazada trabajando en la calle y, ahora, apenas tiene dinero para alimentar a dos. Difícilmente podrá dejar la prostitución, que se ha convertido para ella y para muchas niñas y mujeres en su situación en la única vía de entrada de ingresos.

“No tenía dinero. Iba al colegio y un hombre vino a verme. Me dijo que pagaría las tasas del colegio para mí. Pero no lo hizo. No pagó el colegio. No me dio nada”, cuenta Juliette.

Ahora, está decidida a ayudar a otras mujeres a prevenir embarazos no deseados, violaciones, enfermedades venéreas y explotación de niños y niñas.

Trabaja para evitar el tráfico sexual de menores

En los campos, tanto ACNUR y como las distintas ONG, trabajan con la población local, los líderes de las comunidades y los bares donde las trabajadoras del sexo acuden en busca de clientes para prevenir la explotación sexual de niños y la transmisión de enfermedades.

“Hablar con los clientes es delicado, así como con los dueños de los bares. Ahí es donde los menores son explotados. Les explicamos que los menores tienen una protección especial y que no están preparados para tener relaciones sexuales… Ahora hay mucha gente que entiende que las relaciones sexuales con niños están prohibidas por ley y que es peligroso para los niños”, explica Mustapha Busomoke, el coordinador del proyecto.

Las ONG les ayudan a volver al colegio o a generar sus propios ingresos, sin depender de las redes de explotación sexual.

“Estoy cursando educación secundaria. Empecé ayer… Después del colegio, si encuentro a un hombre que me pueda dar dinero para comer por la noche, lo hago. Lo hago en mi casa. Lo hago con el que venga. Le digo a mis vecinos que cuiden de mi hijo. No todos me pagan. La mitad me paga, la otra mitad no”, cuenta Juliette.

En el centro de planificación familiar y centro de salud de Kitsule, las Organizaciones de ayuda humanitaria dan acceso a cientos de mujeres y niñas a los métodos anticonceptivos para evitar embarazos no deseados. Además, se facilitan test anónimos de VIH y otras enfermedades de transmisión sexual.

Pero, por encima de todo, estas mujeres esperan la paz que les permitirá volver a casa, volver a su tierra, construir una casa y empezar una nueva vida en sus pueblos.

mujer llorando

¿Cómo podemos luchar contra la explotación sexual?

  • Prevención. Concienciación en los campos y en las comunidades sobre la ilegalidad del tráfico sexual infantil y los peligros de los embarazos tempranos o no deseados.
  • Protección. Formación y medios de vida para crear alternativas de sustento para refugiadas y desplazadas.
  • Educación. La escolarización de las menores en los campos para proveer de otras opciones y defenderse o prevenir el abuso de las mafias de explotación.

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