“No cariño, tú no eres español. Ser español no es llevar banderas, gritar como un verraco frases de odio que espero que no sientas, ni cantar el Cara al Sol. Ser español es enamorarse del mar al oír Mediterráneo de Serrat y morirse de amor viendo las playas del País Vasco en Juego de Tronos”.

Laura Moreno de Lara

Por Javier Cortines
La estudiante malagueña Laura Moreno de Lara describió lo que es “ser español” con una belleza y sabiduría tal, que deja a nuestros políticos e intelectuales a la altura de la suela del zapato. Ella da sentido y contenido al verbo y desnuda, con su mente maravillosa, a los drogatas de la política que se mueven como los borregos de Panurgo.

En su “post”, publicado el pasado 3 de octubre (y que tiene ya 244.000 “me gusta” y se ha compartido unas 300.000 veces en las redes sociales) Laura se muestra cansada del lamentable espectáculo que está viendo estos días y dice:

Ser buen español es querer que en tu país no haya pobreza, ni incultura, ni enfermos atendidos en los pasillos de los hospitales y, ¡joder! quedarte aquí para trabajar y aportar todo lo que durante tanto tiempo, precisamente aquí, has aprendido.

Laura, que piensa marcharse de España para probar suerte en el extranjero (al parecer aquí hay muchas puertas cerradas), arremete contra la costumbre de “politizarlo todo”, de vaciar los conceptos, y, pasando de “ los soporíferos chirridos de los tertulianos”, dice con conmovedora lucidez:

Para mí ser buen español es presumir de que en Andalucía tenemos playas, nieve y desiertos (…) Es enamorarse del mar al oír Mediterráneo de Serrat (…) y morirse de amor viendo las playas del País Vasco en Juego de Tronos.

En un lenguaje que parece inspirado por los dioses, Laura, que actualmente realiza un Máster en Investigación y Avances en Inmunología Molecular y Celular en la Universidad de Granada, continúa:

No hay nada más español que se te pongan los vellos de punta con una saeta o con una copla bien cantá, disfrutar con un atardecer en las playas de Cádiz (…) y hacer el Camino de Santiago maldiciendo el frío o que Salamanca o Segovia te enseñen que no hay que ser grande para ser preciosa. Lo otro es política y te vuelvo a decir que te equivocas: porque ser español no es desear que le partan la cara a nadie (…) Es sufrir la situación de paro de tu vecino o con el desahucio que has visto en la tele.

Laura, cuyo texto debería enseñarse en las escuelas de todo el mundo como ejemplo de pensamiento crítico y necesario (para quitarnos un poco la esclerosis oficial), agrega -clavando todas las flechas en la diana y dejando en bolas a “nuestros representantes” del establishment-:

Ser español no es oprimir el SÍ o el NO a toda una comunidad autónoma, es indignarte cuando te llaman gilipollas con cada nuevo caso de corrupción. Ser español es arder cuando arde Doñana o temblar cuando tembló Lorca (…) Es sentarte a escuchar historias de meigas en Galicia (…) y presumir de que en Canarias nada tenemos que envidiar al Caribe.

Y vuelve a Cantar Quiquiriquí el Noble Gallo Beneventano para mandar mil besos a Laura, ¡qué fácil es sentirse orgulloso de ser español leyendo esos textos que son como un bálsamo para el alma! ¡Viva la inteligencia!

 

 

 

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