El Tribunal Constitucional alemán ha dictaminado que el legislativo debe, antes de finalizar 2018, aprobar una ley que permita inscribir a un recién nacido como de sexo inter, diverso o cualquier otro término que defina su identidad sexual. Este es un paso muy importante para el reconocimiento de otras identidades sexuales distintas de la de hombre o mujer. Alemania ya aprobó en 2013 una modificación legal que permitía dejar en blanco la casilla relativa al sexo, pero la decisión del alto tribunal implica un reconocimiento expreso de esta realidad.

La ciencia ya ha demostrado que la asignación binaria de sexos no refleja la diversidad de identidades sexuales que existe. Las personas transgénero y los activistas por los derechos y libertades individuales, luchan desde hace tiempo para que se reconozca la existencia de géneros distintos del de hombre o mujer. Aunque muchas legislaciones prohíben que sean discriminadas, el reconocimiento de sus derechos específicos avanza lentamente.

La mayoría de los países permiten el cambio de nombre y de sexo en el registro, pero muchos todavía exigen una operación quirúrgica previa de reasignación de sexo o una autorización judicial expresa.

En España se permite el cambio de nombre y de sexo sin necesidad de permiso judicial ni cirugía, aunque se requiere diagnóstico de disforia de género.

Reconocer a todos los efectos la existencia de un género distinto del de hombre o mujer, como ha hecho ahora el Tribunal Constitucional alemán, es un paso importantísimo para ayudar a luchar contra los prejuicios y discriminaciones. Hasta ahora solo unos pocos países —India, Australia, Nepal, Pakistán, Bangladesh y Samoa— reconocen oficialmente otra posibilidad de género.

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