Por Cynthia Duque Ordoñez

Se empiezan a vislumbran los datos y esclarecer los hechos de lo sucedido en la tarde de ayer y esta madrugada en Cataluña.

Al caer la tarde una furgoneta blanca, alquilada al nombre de Driss Oukabir, joven nacido en 1989, arrollaba a más de cien de transeúntes en la Rambla de Barcelona y dejaba 13 muertos en su recorrido por la concurrida calle en sentido contrario durante 500 metros. La furgoneta se da a la fuga. En un primer momento se apuntó a que el conductor pudo haberse atrincherado en un restaurante de comida turca para ser posteriormente desmentido por los medios oficiales. Oukabir, ciudadano marroquí residente francés, que se había trasladado recientemente a una localidad catalana de la frontera con Francia, se entregaba en el centro de la comandancia para denunciar el robo de sus documentos de identidad al ver su fotografía en distintos medios de comunicación relacionándolo con el brutal crimen y acusa a su hermano pequeño, Moussa Oukabir, de 17 años de edad, de robar su identificación, presumiblemente con el fin de confundir la investigación policial.

Moussa tenía un perfil altamente peligroso a la luz de los mensajes con alto contenido violento que colgaba en sus redes sociales. Las redes sociales son rastreadas por la policía a diario, ¿cómo es que en el caso de este joven que ya en 2015 avisaba de que cometería una matanza no fue localizado e incluido en programas de resocialización? ¿El atentado se pudo evitar? Al final un aumento de la vigilancia en la red supone la reducción de nuestros parámetros de libertad e intimidad, sin embargo, ¿está tal intromisión justificada? ¿Se almacenarían los datos poco relevantes y en tal caso dónde lo harían para que no pudieran ser utilizados por cualquiera?

Una segunda furgoneta, posiblemente en la que pensaban escapar los atacantes, se localiza gracias a la implicación de la ciudadanía y los datos aportados por la policía, en Vic, pueblo a 40 km de Barcelona, donde se encontraba el pasaporte presuntamente robado de Driss Oukabir.

Durante la madrugada una tercera furgoneta arrollaba en Cambrils a seis personas entre las cuales hay un muerto según las cifras actuales. La policía abatió a sus cinco ocupantes evitando que la furgoneta siguiera avanzando por la calzada tras saltarse un control policial. En primer lugar abaten al conductor tras lo cual para la furgoneta. Armas blancas en mano los terroristas bajan del vehículo portando cinturones de explosivos reales y recreados. No quieren ser cogidos vivos. Otra recomendación de los manuales que el Daesh pública en la web con  el fin de servir de inspiración a lobos y células solitarias.

El día anterior a los hechos explotaba una vivienda en Tarragona, la defragación y posterior derrumbe ocasiona una víctima mortal y varios heridos, que en un primer momento no se asoció al atentado terrorista, sin embargo las pesquisas policiales apuntan a que en medio de la manipulación de productos químicos con el fin de fabricar explosivos se pudo provocar la explosión.

Se echa más leña al fuego islamófobo.

Ceuta, Melilla y Cataluña son los principales focos de radicalización, donde existen los mayores guetos de España, en los cuales, algunos  jóvenes musulmanes frustrados no se sienten integrados en España al punto de atentar en su propio país como en el resto de atentados del mismo tipo que han ocurrido en Europa desde que se redujera la financiación occidental, sobre todo francesa, del terrorismo en Oriente Medio a través del entrenamiento y arme de grupos denominados “ rebeldes” que perpetúan durante más de media década el terror en Libia, Siria o Irak.

¿Qué ocurrirá después de los minutos de silencio y de los lacitos negros?

Hace escasos días otro joven, en este caso  un supremacista blanco estadounidense, atropellaba a unos manifestantes en Charlottesville, EE.UU. El presidente estadounidense ha tardado menos en condenar el atentado en España que el ocurrido en su propio país, atreviéndose a perseguir a los terroristas en suelo español donde no tiene competencia. No hemos visto la misa repuesta ante el atentado en Charlottesville.

Alegoría entre la Casa Blanca y el Ku Klus Khlan. Los verdaderos amos de EE.UU. Yo

Por suerte, las Fuerzas Armadas Árabes Sirias conocidas vulgarmente como SAA combaten al Daesh y a otro diseminado de grupos violentos al punto de que los principales bastiones controlados por los terroristas ya está bajo el control del gobierno sirio como Alepo o Homs. Por supuesto, recordar la gran labor logística y humanitaria de Rusia y Líbano en esta guerra encarnizada. Por su parte, en Irak las fuerzas gubernamentales cercenas a cada paso el vasto territorio controlado por el grupo terrorista Daesh al punto de ver éste caer una de sus principales ciudades  Mosul (Irak), y ver asediada Raqqa, una importante ciudad al norte de Siria, de la cual ya no controlan el 50% de su territorio.  Actualmente, la ciudad iraquí de Tal Afar también se ve a punto de ser recuperada por fuerzas gubernamentales.

El fin del control terrestre de amplios bastiones “rebeldes”, tratando de formar un Estado donde reine el miedo y el odio está llegando a su fin , lo que no quiere decir, que acabe la guerra este mismo año, que durará hasta que cada ciudad sea liberada y purgada de aquellos que colaboraron con los insurgentes, pero lo cual se facilitará por la caída de sus principales líderes y ciudades. Cortar las conexiones entre ciudades permitirá a las cualiciones árabes vencer.

Es por su pérdida de poder que la virulencia en Europa aumenta en relación al periodo en el que como hace cinco años el terrorismo era fuerte en Oriente Medio, debido a que aumentan su propaganda violenta en la web y también a que los jóvenes captados por “la secta” no pueden ya viajar a Siria e Irak.

Nos debemos preguntar como sociedad qué hemos hecho mal para que jóvenes nacidos en Europa caigan en las redes de una secta como es la ideología salafista nacida y nutrida por Arabia Saudí con al cual nuestro Gobierno y Casa Real tienen una estrecha amistad. Sin olvidar que España exporta munición y armas pesadas a las dictaduras-monarquías del Golfo Pérsico una vez conocida su relación ideológica y económica, casi familiar, con el terrorismo y los más que persistentes y continuos bombardeos sobre Yemen.

Última visita del rey Felipe VI en Arabia Saudí. Los señores de la guerra.

¿Cómo caen en sus garras?

A través de Internet vuelcan sus fracasos sociales o familiares cientos de jóvenes en busca de un sitio seguro en el que ser alguien, donde poder formar parte de un grupo, ahí, donde triunfan los problemas psicológicos, es donde agarran las semillas publicitarias del Daesh. Ahí nace la figura del lobo solitario, aquella persona frustrada con su vida y con la sociedad que se refugia en el odio que vende esta corriente “religiosa” nacida en Arabia Saudí para vengarse de todos aquellos a los que culpa de sus problemas personales.

No publicaremos fotos ni vídeos de las víctimas por respeto a su intimidad y persona, no seguiremos el juego a los que se divierten segando vidas humanas. Ante todo entereza porque el miedo no nos vencerá.

 

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