Por Sergio González Espino

El Ayuntamiento de València, liderado por Compromís con el apoyo de PSPV-PSOE València en Comú, ha reducido el plazo de pago a proveedores a tan solo 2,8 días, cifra récord que contrasta con los 72 días que tarda en pagar Mérida a sus proveedores, los 60 días que tardaba el gobierno municipal anterior, de Rita Barberá (PP), los 20 días que tarda Madrid en hacerlo o los 15 días que tarda la Comunidad Cántabra. Es una cifra récord que avala la buena gestión del ‘Govern de La Nau’ y una cifra nunca antes vista en el Ayuntamiento de València y difícil de ver en otros entes públicos. 

Esta bajada del tiempo de pago a proveedores hace que el Ayuntamiento de València se ahorre intereses de demora, intereses de préstamos y el tener que recurrir a fondos de contingencia. Ello se traduce en 12,3 millones de euros ahorrados en gasto. Más un remanente de tesorería positivo de 42 millones, bloqueado por el Gobierno Central hasta que se aprobara un presupuesto a nivel estatal, ya realizado, y que se suma a los presupuestos municipales ahora en Julio, supone un incremento positivo de más de 55 millones de euros para las arcas públicas valencianas y una reducción de la deuda municipal a 583 millones de euros, muy lejos de los 977 millones de euros que llegó a tener de deuda con Rita Barberá en 2012.

Grafico de la Evolución de la Deuda del Ayuntamiento de València (Fuente: Banco de España, Ayuntamiento de València y Valenciaplaza.com)

Sin embargo, como explica Joan Ribó, alcalde de València (Compromís) ”legalmente este dinero solo puede destinarse a inversiones financieramente sostenibles y amortización de deuda. No es dinero que se pueda utilizar para lo que quiera el Ayuntamiento, pero vamos sacarle el mejor provecho posible en beneficio de los ciudadanos”, pues ”ese aumento es consecuencia de la buena gestión y la reducción de intereses y contingencia, y es también a que no tenemos corruptelas y el dinero está ahí, no se lo lleva nadie.”

Es de recordar que, el Ayuntamiento de València llegó a rozar los 1000 millones de euros de deuda y superar los 60 días de tardanza de pagos a proveedores en 2012, en el último mandato de Rita Barberá (PP). Por ello, fue intervenido por el Ministerio de Hacienda, y sigue en esta situación. Actualmente la deuda se ha rebajado notoriamente y todo el remanente de tesorería sirve para rebajar más deuda. Sin embargo, no se puede emplear en otras cosas debido a la intervención de las cuentas valencianas, todavía, por parte del ministerio de Hacienda. Esto último hace que no se pueda abrir plazas para cubrir puestos ni contratar más personal, lo que deja todavía al Ayuntamiento en una situación un tanto paradójica, al estar reduciendo su deuda de forma constante y no poder invertirlo en mejorar la gestión del propio Ayuntamiento.

Joan Ribó, alcalde de València (Compromís), y Ramón Vilar, concejal de Hacienda (PSOE). FUENTE: valenciaplaza.com

Para ejemplo, los plazos de pago a proveedores fueron de 45,93 días del mes de noviembre de 2015; 30,02 de enero de 2016; 25,22 de febrero y de los 15,61 de marzo de 2016 y los 14,35 de mayo de 2016. Sigue bajando en junio de 2016 (8,69 días), en septiembre de 2016 (6,69 días) y en marzo de 2017 a 4,18 días, llegando a bajar a los 2,8 días en junio de 2017, estableciendo así un récord nunca visto antes en el Ayuntamiento de València.

La propia Ley de Contratos del Sector Público y la Ley de Lucha contra la Morosidad establecen que el periodo máximo de pago a proveedores sea de 30 días, prorrogables hasta un máximo de 60 días. Ya existen sentencias que avalan esta prohibición (sentencia del Tribunal Supremo del caso UTE Villazopeque). Esto demuestra que el Ayuntamiento de València está dentro de la legalidad de la mejor forma posible para sus ciudadanos y proveedores.

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