Desde el 6 de noviembre y hasta el 17 de noviembre, en Bonn, Alemania, están transcurriendo las negociaciones de Naciones Unidas en la Cumbre del Clima, el COP23. Mientras se discute la hoja de ruta para implementar el Acuerdo de París, la sociedad civil celebrará diferentes movilizaciones para exigir el fin de los combustibles fósiles y una transición energética basada en energías renovables en manos de la gente. 

Tras la retirada de Estados Unidos del Acuerdo los representantes europeos se alinearon para reafirmar su compromiso frente al cambio climático. En París las partes acordaron limitar el calentamiento global por debajo de los 2ºC y poner más recursos para mantener la temperatura por debajo del 1,5ºC, pero una cosa son las palabras y otra los hechos. Sus objetivos climáticos, sin ningún tipo de ambición, y las continuas inversiones en nuevas infraestructuras para extraer combustibles fósiles, son incompatibles con la intención de afrontar el grave problema del calentamiento global. La UE debe tomar las riendas y dar los pasos necesarios para situarse a la altura requerida.  

Necesitamos cuanto antes un cambio de modelo energético libre de combustibles fósiles, y además estas acciones tienen que establecerse más rápido de lo que se había previsto en un principio. El objetivo tan limitado de energías renovables de la UE para 2030 frenaría la expansión actual de estas . Además, en los últimos tres años, la UE ha otorgado subsidios por más de mil millones de euros a proyectos gasísticos y se espera que anuncie una lista con nuevos proyectos a financiar con dinero público.

Los combustibles fósiles son la principal fuente de gases de efecto invernadero en la atmósfera y de la contaminación aérea, según Felix Ekardt, director de la unidad de investigación de Políticas de Sostenibilidad y Clima, en Leipzig. Un estudio de 2017 señala que esa fuente de energía mata a nueve millones de personas, más que las que mueren por guerras, VIH/sida y malaria (paludismo) sumadas. La investigación llama a reducir rápidamente los combustibles fósiles como una de las opciones para una política en materia de acidificación de los océanos efectiva.

Otros países en desarrollo no pueden adoptar medidas ambiciosas para hacer frente al cambio climático o protegerse contra sus consecuencias a menos que todos los países excedan los compromisos que están sobre la mesa, Europa debe dar el paso.

 

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