Ascel, Ecologistas en Acción y WWF que han participado hoy en la reunión celebrada en Ávila con representantes de la Comisión Europea, del Ministerio de Medio Ambiente y de las organizaciones agrarias, han resaltado la obligación legal existente de proteger las poblaciones de lobo situadas al sur del Duero y piden que cese su persecución sistemática.

También han solicitado un plan de gestión específico para estas zonas, enfocado en reducir los daños y, en consecuencia, los conflictos, y que se base en desarrollar cambios en el tipo de manejo del ganado y en aplicar medidas de prevención, en lugar de seguir matando lobos como hasta ahora.

Esta mañana se ha celebrado una reunión en Ávila en el marco de la visita que la Comisión Europea está desarrollando para conocer de primera mano la gestión del lobo al Sur del Duero a petición de la Junta de Castilla y León. En la misma, las organizaciones conservacionistas asistentes (Ascel, Ecologistas en Acción y WWF) han exigido, en primer lugar, que se cumpla la normativa y se deje de matar lobos al sur del Duero de manera indiscriminada, injustificada e inútil. Las ONG han resaltado que el actual modelo de gestión del lobo al sur del Duero, basado en utilizar de forma sistemática los permisos excepcionales que permite la Directiva, además de ilegal (puesto que se matan lobos de manera reiterada y sin que se cumplan los requisitos para aplicar estas excepcionalidades) no sirve de nada, puesto que no se han reducido ni los ataques ni los conflictos, tal y como ponen de manifiesto los propios datos de la Consejería.

Hasta la fecha, se han abatido 9 lobos sin que se haya documentado una sola de estas muertes. Por ello las organizaciones han reclamado la documentación que avala y justifica estas muertes para poder comprobar que se ha respetado la ley. 
Estas muertes, además de no estar amparadas por la ley, no han servido para reducir los ataques, sino todo lo contrario, por lo que las ONG han solicitado también conocer las medidas de prevención adoptadas y los resultados obtenidos. Para las organizaciones la única manera de reducir el conflicto y de poder garantizar el cumplimiento de la ley y la coexistencia es poner en marcha un ambicioso plan de gestión para las poblaciones al Sur del Duero enfocado en garantizar su continuidad (fundamental para la recuperación de las diferentes poblaciones del centro y sur de la península que están gravemente amenazadas). El plan de gestión se debe basar, no en un incremento de la flexibilidad en la aplicación de la Directiva tal y como pretenden las autoridades españolas para matar más lobos, sino en poner en marcha medidas para reducir los daños a la ganadería.

Por ello, las organizaciones han solicitado que de manera participativa se desarrolle este plan que debe en primer lugar analizar con detalle las diferentes realidades en las distintas zonas al sur del Duero (tipo de hábitat y tipologías de gestión del ganado, entre otras), así como las medidas de prevención que es necesario aplicar en cada caso. Dicho plan debería contar con la oportuna financiación a través del Plan de Desarrollo Rural de Castilla y León, para permitir a las diferentes explotaciones adaptar su manejo y poner en marcha estas medidas de prevención sin incurrir en sobrecostes.

Las organizaciones esperan que esta visita de la comisión Europea sirva realmente para cambiar el modelo de gestión del lobo en el sur del Duero y para que esta zona se convierta en un modelo de coexistencia para toda Europa.

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