Las políticas del Gobierno en el terreno de la educación están restando la inversión y el resultado es desastroso para una parte muy importante de la ciudadanía, lo más desfavorecidos. Menos inversión en educación da lugar a más estudiantes con necesidades, más gastos para las familias, mayor exclusión social y desigualdad y una fractura alarmante en la equidad. El Gobierno ha situado a la educación española en los niveles de inversión de hace 25 años, confundiendo la eficiencia del gasto con los recortes puros y duros.

España necesita una financiación notable, suficiente, adecuada y sostenida en el tiempo para lograr una educación inclusiva, de calidad, basada en la equidad. El Gobierno debe revertir los recortes en educación de manera urgente y asegurar una inversión educativa que se sitúe en la media de los países más avanzados de la Unión Europea.

A través del Plan Nacional de Reformas remitido al Consejo de Europa y la Comisión Europea, el Gobierno ya se comprometió a reducir el porcentaje del PIB en educación a un 3,8 % en el año 2018, cuando en el 2015, en plena crisis, era del 4,1. Esta tendencia ha sido confirmada en el Plan Presupuestario para el próximo año que ha remitido recientemente a Bruselas. Las instituciones europeas están permitiendo a países como España políticas de desinversión que empobrecen aún más a los sectores más débiles de la sociedad.

Sin embargo, los recortes solo se realizan por un lado, el más débil. Hay partidas presupuestarias que sí crecen y que lo harán en 2018. Es el caso de Defensa, que recibirá una décima más y alcanzará el 1% del PIB, por lo que el gasto destinado a este aspecto será de algo más de 12.000 millones de euros. A los Asuntos Económicos también se dedicará una décima más, una inversión del 0,8% del Producto Interior Bruto.

España necesita una financiación notable, suficiente, adecuada y sostenida en el tiempo para lograr una educación inclusiva, de calidad, basada en la equidad. El Gobierno debe revertir los recortes en educación de manera urgente y asegurar una inversión educativa que se sitúe en la media de los países más avanzados de la Unión Europea.

 

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