Inés Arrimadas, candidata a la presidencia de Cataluña por C`s y Marta Rovira, secretaria general de ERC, desconocían hasta hace tres días el porcentaje de desempleados que hay en dicha comunidad intervenida, a pesar de que el paro sigue siendo el principal problema de los catalanes.

En la entrevista que les hizo Jordi Évole, en su programa “Salvados” del pasado domingo, 3 de diciembre, la representante de la derecha constitucionalista y la representante de la izquierda independentista, se quedaron con la mente en blanco cuando el periodista arquero les preguntó ¿Sabéis cuántos parados hay en Cataluña?

Arrimadas, visiblemente descolocada, avanzó a ciegas y dijo, como tanteando, “creo que en torno al 20%, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA)”. Rovira, ni corta ni perezosa, agregó “Estoy de acuerdo, pero hay buenas noticias” que indican que la situación va a mejorar.

Évole miró a las dos con incredulidad y dijo: “El paro en Cataluña es del 12,5%, según la EPA”. (La EPA, siempre ocultando cifras, lo sitúa en España en el 16,4%, según los datos del tercer trimestre de 2017).

En medio de Ciudadanos y Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) se encuentra Podemos, que cada día se parece más a Pudimos.

El desempleo es, como casi todos sabemos, el mayor problema de España. Eso unido al trabajo precario, la exclusión social y la pobreza, debería ser la máxima prioridad para cualquier político y política que aspire, con seriedad y credibilidad, a aminorar el sufrimiento del pueblo (si es que realmente aspiramos a una sociedad del bienestar).

Y vuelve a cantar Quiquiriquí el Noble Gallo Beneventano para alzar la voz, a modo de grito de Munch, y preguntar ¿Cómo vamos a devolver la esperanza a los más débiles si los arquitectos que nos gobierna (o quieren hacerlo) son incapaces de construir un horizonte con relieves y colores, con rostro humano y esculturas visibles, atractivas y palpables?

Deja un comentario