Por Xan Pereira

Hace un año que los Sanfermines situaron el tema de la violencia sexista en el centro de la agenda mediática tras hechos como la violación múltiple a una joven que sigue a la espera de juicio. Con la intención de que todo esto cambie, Pamplona se ha blindado para prevenir y  hacer frente a esta y otro tipo de agresiones.

El año pasado: seis denuncias por agresión sexual y once por tocamientos, sumadas a las 41 recogidas en la caseta del Ayuntamiento

El Ayuntamiento ha diseñado un protocolo y una campaña de sensibilización, al igual que otros años, con los que quiere declararse ciudad “libre de agresiones sexistas” después de que hace algunos años Pamplona se sumara a las demandas que el movimiento feminista llevaba haciendo desde los 90. El objetivo es no dejar ninguna expresión de violencia sexista fuera de nuestra intervención, enmarcándolas todas en una violencia estructural basada en un sistema de dominación sobre las mujeres.

El protocolo ya hacía frente a todos los tipos de agresiones, pero este año se han querido definir tres escenarios:

  1. Aquellas agresiones y comportamientos de carácter intimidatorio que atentan contra la dignidad y libertad de la mujer como amenazas, insultos o tocamientos.
  2. Abusos y atentados físicos de naturaleza sexual, como las violaciones.
  3. Asesinatos sexistas y otros escenarios de especial gravedad.
Campaña del Ayuntamiento de Pamplona contra las agresiones sexistas en Sanfermines

Los tocamientos se dan con mucha frecuencia en estas fiestas y los colectivos feministas llevan tiempo poniendo el foco sobre todas aquellas que no se corresponden con violaciones, intentando concienciar que todas las agresiones son violencia machista. El año pasado se presentaron seis denuncias por agresión sexual y once por tocamientos, sumadas a las 41 que se recogieron en la caseta del Ayuntamiento y a otras tantas recibidas en la que depende de los colectivos feministas, que también habilitan la suya propia.

Pamplona se ha llenado estos días de manos rojas repartidas en los balcones, taxis, las entradas de los bares o las marquesinas de los autobuses para mostrar que más allá del marco institucional, son la ciudadanía y sus movimientos y colectivos sociales quienes se oponen a la violencia machista.

Garantiza que la víctima esté siempre acompañada por dos profesionales para ofrecerle recursos judiciales, psicológicos o un alojamiento

Además de un decálogo para informar sobre agresiones a los medios de comunicación, se ha diseñado un protocolo de intervención que implica la coordinación de varias áreas del Ayuntamiento. Este se activa ante una denuncia en sede judicial o policial y también en la caseta habilitada para ello y comprende la actuación policial, una de acompañamiento y ayuda y una tercera de respuesta institucional y ciudadana.

Tras la denuncia y de manera inmediata, se activa el servicio social de acompañamiento, que garantiza que la mujer esté permanentemente acompañada por dos personas que le facilitarán recursos de asesoramiento jurídico, psicológico, irán con ella al centro médico y le podrán proponer la posibilidad de que acuda a los alojamientos que el Ayuntamiento.

Este año y como novedad, se le da la importancia que tiene al movimiento feminista, ya que un equipo técnico estará de guardia durante 24 horas estará en contacto con ellas para recoger toda la información relativa a denuncias de agresiones sexistas, ya que los colectivos cuentan con su propia caseta y un teléfono en el que también las reciben.

Pamplona se declara ciudad “libre” de violencia sexista

Todos estos cambios han sido tomados en consideración desde que el Ayuntamiento de Pamplona escuchó las demandas de los colectivos de mujeres y se enriqueció con la experiencia que éstos habían desarrollado en los últimos años.

Deja un comentario