Ante el aumento de la violencia en Colombia contra los líderes comunitarios de la costa del Pacífico y los defensores de derechos humanos en Colombia, ACNUR pide protección adicional. La mayoría de las víctimas pertenecen a comunidades indígenas y afrocolombianas.

Aumenta la violencia en Colombia contra comunidades indígenas y afroamericanas

Desde que el 17 de octubre fuera asesinado José Jair Cortés, líder de una comunidad afrocolombiana del área de costa del Pacífico en Tumaco, Colombia, a manos de un grupo armado desconocido, los casos de violencia en Colombia van en aumento. Tras reiteradas amenazas, José Jair Cortés, estaba bajo protección de las autoridades colombianas en el momento de su asesinato.

Según la Agencia de la ONU para los Derechos Humanos en Colombia, en el último mes se han producido al menos 7 asesinatos más que se suman a múltiples amenazas contra ciertas comunidades.

En lo que va de año se han dado a conocer las muertes de 78 líderes y miembros de organizaciones sociales en Colombia, su mayoría pertenecientes a las comunidades indígenas y afroamericanas. A estas cifras se suman al menos 13 sospechas de asesinato.

Desmovilización de las FARC y violencia en Colombia a manos de grupos armados

Tras el Acuerdo de Paz con las FARC llevado a cabo por el presidente Juan Manuel Santos en 2016, el vacío de poder creado en algunas zonas del país ha convertido a distintos territorios en áreas disputadas por grupos armados ilegales.

Comunidades indígenas y afrocolombianas se están viendo afectadas por la presencia de estos grupos armados y de actividades ilegales en su territorio como el tráfico de drogas o la minería ilegal.

mujer indígena colombiana

ACNUR pide proteger a las poblaciones más afectadas por la violencia en Colombia

Ante los altos niveles de violencia en el país experimentados en los últimos meses, especialmente en áreas urbanas como Tumaco, ACNUR muestra su preocupación por proteger a las poblaciones más afectadas. Esto será crucial para avanzar en la consolidación de la paz en Colombia, donde las demoras en la implementación local de partes del Acuerdo de Paz como la sustitución voluntaria de cultivos ilícitos aumentan la incertidumbre en comunidades donde la presencia del Estado sigue siendo débil.

La región de la costa del Pacífico en Colombia es una de las más afectadas por el desplazamiento masivo y el confinamiento. En lo que va de año, 1.500 personas fueron forzadas a huir de sus hogares y muchas viven en confinamiento, sin poder acceder a sus cultivos o a la pesca para poder sobrevivir.

En la segunda semana de noviembre más de 46 familias fueron obligadas a abandonar sus casas en Barbacoas y Tumaco, en la región de la costa Pacífico de Colombia. Según los líderes locales, el temor a denunciar los abusos a los que están siendo sometidos apunta a que la cantidad de víctimas puede ser mucho mayor.

ACNUR ha pedido a las autoridades de Colombia medidas de protección adicionales como el aumento de presencia policial en las áreas afectadas e infraestructuras que mejoren las comunicaciones, entre otros.

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