El Organismo de las Naciones Unidas para la Migración (OIM) ha informado que 60.309 migrantes y refugiados han ingresado a Europa por vía marítima hasta el 8 de agosto de 2018.

Aunque tengan mucha más presencia en los medios y que los actores políticos de nueva hornada (Casado, Rivera, etc.) hablen del tema a diario, lo cierto es que los totales de este año son mucho menores comparados con los 117.988 en esta época del año pasado y los 263.436 migrantes en esta época en 2016.

Lamentablemente, lo que sí ha aumentado exponencialmente ha sido las muertes documentadas en el Mar Mediterráneo durante 2018: 1.524 personas, diez durante la semana pasada. En las primeras horas del jueves 9 de agosto, dos mujeres y siete niños perdieron la vida cerca de la costa de Kuşadası, en la Provincia de Aydın, Turquía, la cual se encuentra justo enfrente de la Isla de Samos en Grecia.

En los primeros cinco meses del año, un total de 8.150 hombres, mujeres y niños fueron rescatados en aguas españolas tras haber partido de África – un promedio de 54 por día. En los 69 días desde el 31 de mayo, un total de 16.484 han llegado, o sea poco menos de 240 migrantes por día.

Amnistía Internacional sostiene que el número de personas ahogadas en el Mediterráneo central camino a Europa y el número de personas trasladadas a centros «de detención» en Libia ha aumentado como consecuencia de las políticas europeas «encaminadas al cierre de la ruta del Mediterráneo central».

En el informe, la organización carga contra las políticas italianas que impiden la entrada en sus puertos de los barcos que transportan a personas rescatadas por barcos de ONG. Asimismo, analiza cómo varios países de la Unión Europea están «conspirando» para contener a refugiados e inmigrantes en Libia, país en el que, según destaca Amnistía Internacional, «están expuestas a sufrir tortura y abusos».

«El número de muertes en el mar ha crecido, aunque el dato sea insignificante respecto al número de personas que han intentado cruzar el Mediterráneo en meses recientes. La responsabilidad de este aumento en el número de muertos recae directamente en unos gobiernos europeos más preocupados por mantener a la gente fuera de su territorio que en salvar vidas», ha dicho el investigador de Amnistía Internacional sobre asilo y migración Matteo de Bellis.

Deja un comentario