Este mes (junio) la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) registró el reasentamiento número 100.000, que fue el caso de un refugiado que estaba residiendo en el Líbano y que fue asistido para comenzar una nueva vida en un tercer país tras haber escapado de la crisis en la vecina Siria. Esto marca un hito significativo en los esfuerzos de la OIM en Líbano en materia de reasentamiento desde que la crisis estalló por primera vez en 2011.

El Líbano es un país de casi seis millones de habitantes que alberga a un millón de refugiados registrados por la ONU, principalmente sirios, aunque hay otros procedentes de Iraq, Etiopía, Eritrea y Sudán.

Durante estos ocho años, la OIM Líbano trabajó junto al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) para proceder al reasentamiento de refugiados en 25 países, incluyendo a Canadá, Australia, el Reino Unido y Estados Miembros de Europa, entre otros. Tales esfuerzos se aceleraron en 2014 y luego nuevamente a finales de 2015, cuando el gobierno canadiense se comprometió con la admisión de 25.000 refugiados sirios procedentes de tres países de Medio Oriente: Turquía, Jordania y el Líbano.

Uno de esos refugiados fue “Kasem,” un sirio padre de tres niños que recientemente fue reasentado desde Líbano a Canadá y que declaró lo siguiente: “La primera vez que nos dijeron que seríamos reasentados en Canadá me sentí muy feliz. Sé que podemos obtener mejores servicios para la condición clínica de mi hijo, dado que nos estamos trasladando a Londres, en Ontario, en donde hay excelentes hospitales. Mis niños también recibirán una mejor educación. Vamos a estar seguros y conseguiremos de nuevo todo aquello que perdimos en nuestro país”.

En el Líbano la OIM lleva adelante evaluaciones de la salud de los refugiados antes de su partida a fin de asegurar que sus necesidades en ese ámbito sean debidamente abordadas, que estén en condiciones de viajar y para asegurar la continuidad de los cuidados que necesitan para aquellos que viajan con condiciones de salud pre existentes.

Durante las Sesiones de Orientación antes de la Partida (PDO), los capacitadores brindan información vital sobre los servicios sociales y las oportunidades que los refugiados encontrarán a su llegada. Los refugiados también aprenden sobre costumbres, leyes y derechos en los nuevos países.

En algunos casos la OIM también facilita las misiones de selección para las entrevistas de inmigración en sociedad con los gobiernos de los países de acogida. Finalmente, los equipos de la OIM organizan todo el viaje tanto por tierra como por aire, asegurando que los movimientos desde el Líbano se coordinen de forma eficiente, oportuna y segura.

En todo el mundo la OIM asiste a los refugiados seleccionados para el reasentamiento para que puedan completar sus viajes rumbo a sus nuevos países. En 2018, la mayor misión de reasentamiento de la Organización – en términos de la cantidad de beneficiarios que han viajado con los auspicios de la OIM para su reasentamiento o admisión humanitaria – fue la del Líbano, en donde uno de cada seis residentes es refugiado.

“A pesar del progreso significativo que se ha hecho para poder ofrecerle a un buen número de personas la oportunidad de comenzar un nuevo capítulo en sus vidas, la OIM sigue preocupada por los cientos de miles de refugiados y migrantes en el Líbano que esperan soluciones dignas para sus vidas”, explicó Fawzi Al Zioud, a cargo de la Oficina de la OIM en el Líbano.

Además de los programas de reasentamiento y admisión humanitaria tradicionales, la OIM facilita otros caminos para los refugiados, incluyendo entre ellos los de reunificación familiar y evacuación médica.

De acuerdo con el Informe de Tendencias Mundiales del ACNUR, solamente 92.400 refugiados han sido reasentados en todo el mundo en 2018, menos del 7% de los que están esperando ser reasentados. Se estima que en 2019 1.400.000 refugiados que actualmente se encuentran residiendo en 65 países que acogen a refugiados en todo el mundo necesitarán que se les brinde apoyo para su reasentamiento.