Izquierda en Positivo

El pasado 12 de Julio de 2018 nacía en Barcelona Izquierda en Positivo. Nuestro ideario
político se fundamenta en 15 puntos inspiradores que pueden verse desglosados en
nuestra página web izquierdaenpositivo.es, con el título “Por un Proyecto Integral para
España, sin complejos”. Fundamentalmente, son tres los objetivos que propician
nuestra irrupción en el tablero político:

Primero – Que exista, tras más 40 desde el fin de la Dictadura, un partido nítidamente de izquierdas y rotundamente no nacionalista, con un proyecto político integral para España.

Segundo – Ganar para transformar el país.

Tercero – Disputar la hegemonía cultural sobre la noción y el concepto de España a la derecha tradicional y neoliberal.

Las personas que impulsamos la creación de esta formación política lo hicimos desde
el convencimiento de que era y es la mejor manera de canalizar los sentimientos de
frustración, impotencia, desconcierto, desánimo, resignación, así como de orfandad
política, que desde hace mucho tiempo está instalado en la clase trabajadora y las
capas populares de nuestro país, las cuales hoy tristemente no se sienten
representadas por los partidos de la izquierda institucionalizada, ya sea tradicional o
postmoderna, debido, entre otras muchas cosas, al injustificable sometimiento de
éstos a las tesis y postulados de los nacionalistas e independentistas, lo cual es de
facto radicalmente contrario a los principios e ideales de solidaridad, unidad de clase,
fraternidad e igualdad que deberían regir en toda formación política que se haga
llamar de izquierdas.

Nuestro proyecto político es integral, para todos los ciudadanos de España
independientemente del pedazo de tierra donde vivan, un proyecto por tanto basado
en la igualdad, en el reparto equitativo, en la solidaridad y contrario al privilegio,
siempre con vocación internacionalista.

La sumisión ciega ante los nacionalismos de partidos como Izquierda Unida o Podemos
(en los cuales muchos de nosotros hemos militado), les ha hecho incluso defender
privilegios adquiridos durante el Antiguo Régimen como el cupo vasco o los fueros
navarros, siendo ello la antítesis de los postulados de izquierdas. Y es que todo el
espectro político hasta la fecha, de izquierda a derecha, unos por intereses partidistas
como PP y PSOE y otros por el complejo histórico que arrastran frente a los
secesionistas, ha fomentado que aquellas regiones más ricas y prosperas de España lo
sean todavía más y gocen de privilegios económicos y fiscales, mientras que las

regiones más desfavorecidas siguen siendo ninguneadas y maltratadas. Lo que no
entienden o no quieren entender toda esta casta política institucionalizada es que los
nacionalismos son insaciables en sus aspiraciones de poder y nunca cesarán hasta
conseguir el burgués objetivo de la independencia.

Izquierda en Positivo es una formación política con una rotunda vocación de
transformación en lo político, en lo económico en lo laboral y en lo social, siempre en
favor de las clases populares y de una mayoría social que quiere definitivamente un
destino mejor para su país. Es ineludible el blindaje de los derechos sociales (sanidad pública de calidad universal y gratuita; educación pública de calidad; dependencia; acceso a una vivienda digna; derechos medioambientales; sistema público de pensiones), la recuperación de la soberanía económica, el afianzamiento de los derechos laborales a través de un empleo digno, estable y de calidad o el fortalecimiento del sector público a través de un modelo productivo sostenible.

Queremos y debemos no solo acabar con el cáncer de la corrupción, sino ser adalides
en el esclarecimiento y la desclasificación de todos los archivos secretos que
acrediten asuntos, acuerdos, operaciones y pactos oscuros y delictivos que hayan
sido concertados, perpetrados o dirigidos desde las entrañas del Estado, es decir,
desde las denominadas “cloacas del Estado”, caiga quien caiga y afecte a quien afecte,
por el bien y la dignidad de España.

Las izquierdas hemos arrastrado un complejo histórico, en gran medida provocado por
la derrota en la Guerra Civil y los 40 años de Dictadura franquista, que nos ha hecho
sentirnos avergonzados de nuestro propio país, hasta el punto de alinearnos con todos
aquellos que no quieren otra cosa que la balcanización de España, como son los
movimientos nacionalistas y secesionistas, los cuales llevan en su ADN el clasismo y la
xenofobia. Este complejo y este rechazo a nuestra propia identidad y a nuestro propio
país, como marco soberano de convivencia cívica, fraterna y solidaria, han puesto en
bandeja de plata a la derecha y extrema derecha tradicional y neoliberal la apropiación
y patrimonialización de la cultura hegemónica sobre España. Izquierda en Positivo
quiere poner punto y final a ese complejo, alimentado por la leyenda negra que ha
recaído históricamente sobre nuestro país, y finalizar con el secuestro de la derecha
del concepto de España, como nota ineludible para ganar el país y ponerlo al servicio
de la clase trabajadora y de las clases populares en su conjunto. Debemos disputar esa
hegemonía cultural como pieza indispensable para alcanzar la victoria.

Izquierda en Positivo en clave catalana

Izquierda en Positivo ha nacido como partido político de ámbito español pero el mismo
ha sido concebido y promovido en Cataluña, por catalanes, y en un contexto político en el seno de la sociedad catalana monopolizado por el denominado “procés”. Es por
todo ello que el partido tiene una notable implantación y estructura en Cataluña.
Si la crisis de la izquierda a nivel estatal es preocupante y su flirteo y apoyo a los
nacionalismos algo bochornoso e inaceptable, lo que ocurre en Cataluña con las
izquierdas supuestamente no independentistas es un panorama absolutamente
desolador e insostenible que necesitaba de este movimiento político realizado por
Izquierda en Positivo de manera urgente.

La izquierda en Catalunya, con Colau a la cabeza, es la comparsa del independentismo,
el “tonto” útil, el fracaso absoluto.

Siempre que el independentismo de Mas, Puigdemont y Torra lo ha necesitado, las
cúpulas de los partidos y siglas de izquierdas en Catalunya han estado ahí para
apoyarles, y decimos las cúpulas porque efectivamente la mayoría de militantes,
simpatizantes y potenciales votantes de estas formaciones no comparten el
posicionamiento indigno de sus dirigentes de apoyo descarado al independentismo,
yendo de la mano con ellos siempre que pueden, jugando a una ambigüedad
calculada, dando una de cal (para no parecer del todo independentistas) y siete de
arena (para que los separatistas no se enfaden). No solo apoyo, sino que sectores del
partido Catalunya en Comú y dentro de ellos formaciones como EUiA o ICV, se nutren
de independentistas abiertamente declarados.

Entre la reivindicación de Colau y toda su amalgama de siglas del denominado
“derecho a decidir”, concepto inventado por la propaganda independentista y asumido
como axioma por esta izquierda catalana acomplejada, y la exigencia de un
referéndum que más allá de ser ilegal o antidemocrático implica la voluntad de dividir
a la clase trabajadora y a las clases populares de Cataluña y del conjunto de España
para siempre, ¿dónde queda la lucha por los derechos sociales? ¿Qué pasa con la
orfandad política que sufren las gentes de izquierdas en Cataluña que simplemente no quieren ser cómplices del separatismo y quieren convivir en paz con el conjunto del pueblo español? La solución se llama Izquierda en Positivo.

Por todo ello y mucho más, vamos a participar en todos los procesos electorales que
vienen, tanto en las elecciones municipales, Europeas como Generales, para convertir
el desánimo en ilusión, la frustración en esperanza, el conformismo en ambición, el
hartazgo en energía, la resignación en sonrisas y lo imposible en imprescindible. Pero
sobretodo lo negativo, en POSITIVO.

¡Saludo, rebeldía y victoria!

Imagen: eldiario.es