La trata de personas es una de las formas de esclavitud moderna que atrapa a 21 millones de personas en todo el mundo. El fin principal es la explotación sexual, pero también el trabajo forzoso y la explotación laboral o el tráfico de órganos. Hablamos de un negocio que, de acuerdo a la OIT (Organización Internacional del Trabajo), mueve más de 1 billón de euros al año.

Un tercio de sus víctimas son menores, lo que supone que 7 millones de niños y niñas se enfrentan actualmente a la trata. 2 de cada 3 menores son niñas, que junto con las mujeres, representan el 70% del total de víctimas de trata en el mundo, según revela la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).

Para la OIT, casi 5 millones (4,8) de estas víctimas lo son con fines de explotación sexual, siendo el 99% de ellas mujeres y niñas. El 70% de estas víctimas proceden de Asia y el Pacífico, la región que concentra el mayor número de países origen de trata, entre los que se cuenta Nepal.

La falta de oportunidades, los contextos de pobreza y exclusión o los desplazamientos forzosos propician el caldo de cultivo perfecto para las mafias de trata, que se aprovechan de la vulnerabilidad de las personas y especialmente de mujeres e infancia.

Nepal, quinto país asiático con un IDH –índice de desarrollo humano– más bajo y donde una cuarta parte de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, es uno de los países más vulnerables a la trata. El problema se agrava por la permeabilidad de sus fronteras terrestres con India y China.

Según el último informe sobre trata de personas de la Comisión Nacional de Derechos humanos de Nepal, el número estimado de víctimas de trata fue de alrededor de 23.000 personas en 2016, de las cuales 6.100 sufrieron trata y explotación; 13.600 fueron víctimas del intento de trata; y 3.900 personas están desaparecidas. De las víctimas de intento de trata, el 98 por ciento son mujeres, y más del 70% de las personas desaparecidas son niñas.

 

Ayuda en Acción

La ONG Ayuda en Acción quiere combatir un problema que afecta a más de 20.000 personas al año en Nepal y sacar de este mercado de compra-venta al mayor número de personas. Desde el año 2015, esta organización trabaja conjuntamente con su socio local Maiti Nepal, dando apoyo a más de 33.000 personas a través de campañas de sensibilización y prevención, casas de acogida de menores o el rescate, asistencia legal y la rehabilitación de víctimas.

Las mafias utilizan principalmente las fronteras abiertas con India para explotar sexualmente a sus víctimas en burdeles de Calcuta o Nueva Delhi, o como país de ruta para venderlas luego en Oriente Medio. Junto a Maiti Nepal, contamos con 12 puestos de vigilancia en puestos fronterizos con India, que monitorizamos diariamente para detectar e interceptar a potenciales víctimas. Se atienden también denuncias por desaparición, y entre 2015 y 2016, Maiti Nepal consiguió rescatar y repatriar a 1.557 mujeres y niñas”, señala Olatz Ecenarro, del equipo de cooperación de Ayuda en Acción, tras volver recientemente de Nepal.

Ayuda en Acción volverá a exigir una solución el próximo domingo 23 de septiembre, Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata de Personas.

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