La Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU confirmó que al menos 134 personas, entre ellos niños, fueron asesinados durante el pasado fin de semana en esa provincia, así como en Hama y Aleppo.

Según la agencia, 28 niños han muerto en esa provincia y en el oeste de Alepo en las últimas 36 horas, y entre las víctimas se encuentran siete miembros de una misma familia.

Además, tres centros de salud apoyados por UNICEF fueron atacados y dos de ellos, que daban ayuda específicamente a mujeres y niños, han quedado fuera de servicio.

Recordamos a todas las partes en conflicto su obligación de proteger a todos los civiles e infraestructuras civiles, incluidas las escuelas y los centros de salud; y de permitir el acceso humanitario seguro, sostenido y sin impedimentos a todas las personas necesitadas de conformidad con el derecho internacional humanitario”, declaró este lunes el portavoz adjunto de la ONU, Farhan Haq.

 

Como siempre, los niños son las mayores víctimas de la guerra

Hay más de un millón de niños exhaustos y temerosos por la guerra en Siria, la incertidumbre, la violencia y el desplazamiento. Muchos de ellos se han visto obligados a huir, algunos hasta siete veces.

La mayoría de estos niños viven en campamentos y refugios masificados en áreas rurales. La comida, el agua y los medicamentos son extremadamente escasos. La escalada de la violencia tendrá consecuencias catastróficas en la provincia, que ya acoge a una de las comunidades desplazadas más grandes de Siria.

UNICEF aboga por que se respeten los derechos de los niños sirios como Sara y Rand por encima de cualquier otra consideración, sobre los logros y agendas políticas, militares y estratégicas. El destino de los niños y el futuro de Siria dependen de eso.

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