Mucho se ha hablado en esta campaña de la importancia del voto de los indecisos, algunos de los cuales lo han estado hasta el mismo momento de escoger la papeleta, pero la realidad en las colas que se han formado en los colegios es que gran parte de los electores ya lo tenía muy claro desde el principio.

Es el caso de Águeda, que a sus 63 años ha votado «muy convencida», como siempre ha hecho con la opción política que más la representa y que incluso en esta cita electoral acude al Centro Cultural de Lavapiés, en el barrio madrileño de Lavapiés, con más ganas que nunca.

«Y estoy expectante», reconoce a Efe la mujer de 63 años, al ser preguntada sobre el resultado de la jornada electoral.

En este barrio de la capital, conocido por su multiculturalidad, también han ejercido su derecho al voto Sadam y Aziz, nacidos en Bangladesh pero con residencia en España desde hace más de 20 años, y que aseguran que «lo tenían muy claro desde el principio».

Ataviados con túnicas blancas y un gesto sonriente en sus rostros se muestran convencidos de que su opción política será la ganadora esta noche y aclaran que los debates electorales no han influido para nada en su decisión.

Las colas no han desaparecido en este centro cultural ni siquiera a la hora de comer, de hecho, Fernando, uno de los apoderados del PSOE, comenta que es de los años que más gente ha acudido a votar y que en su caso, que lo ha hecho en otro colegio cercano, ha tenido que esperar una hora «de reloj» para depositar su voto.

Nancy, de 40 años y nacida en la República Dominicana, es otra de las ciudadanas con nacionalidad española que lo ha tenido «superclarísimo». Dice estar «un poco nerviosa» por el resultado de este 28A, que seguirá a partir de las 20 horas desde su casa y, aunque no pierde la esperanza de que gane su elegido, se muestra un poco escéptica «tal y como va la cosa».

No muy lejos de allí, en el acomodado barrio de Salamanca, la estampa es bien distinta al tratarse de una zona tradicionalmente conservadora. Por eso, «sin decirlo muy alto», Gonzalo, de 27 años, ha ido a votar con «el único propósito de que no gane la derecha».

«No lo he hecho con ilusión, no me convence ninguno», lamenta el joven, quien hace un tiempo pensaba dar su papeleta a Ciudadanos hasta que vio a su líder, Albert Rivera, en uno de los debates electorales: «Me desilusionó», afirma apocado Gonzalo, quien ha permanecido indeciso hasta el momento de coger la papeleta.

Lo mismo le ha sucedido a Macarena, que ha seleccionado la suya en el último segundo «movida más por el corazón que por la cabeza»; la joven, de 27 años y opositora a la judicatura, ha acudido al instituto Beatriz Galindo con una bandera de España para reivindicar que este es su país y que se siente española porque «la bandera no es de ningún partido».

Concepción y Elena, dos octogenarias que han ido juntas a votar, nunca se han perdido una cita electoral, pero mientras la primera ha hecho su elección a última hora porque ninguno de los candidatos le gusta, su amiga ha ido con «toda la ilusión» y totalmente convencida de su opción.

De la misma forma, Marc y Álvaro, dos estudiantes de 24 años, también tenían «bastante claro» a quién votar en las que son sus terceras elecciones y, aunque admiten que este 28A les inspira menos que las otras citas, aseguran que están bastante convencidos de su elección.

Todo ello en mitad de interminables filas, muchas protagonizadas por varias generaciones de la misma familia, que abarrotaban este colegio electoral y que, a pesar de sus dimensiones, celebra con normalidad la jornada, en palabras de Marta, apoderada del PP que lleva haciendo esta labor en las últimas «ocho o diez convocatorias».

Menos colas había en CentroCentro, un espacio público dedicado al arte contemporáneo situado en el Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento de Madrid, que, por primera vez, ha sido habilitado como colegio electoral.

Allí estaba Valentín, actual concursante de Masterchef y apoderado de Ciudadanos, quien destaca la normalidad como tónica habitual del día pese a la confusión que ha creado en algunos electores la apertura de este edificio, donde han coincidido al votar el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el secretario general de Cs, José Manuel Villegas.

Ángela, que ha acudido de la mano de su novio, Javier, no ha tenido problemas en admitir que se ha decantado por PSOE aunque ha dudado hasta «esta misma mañana» en si dárselo a Unidas Podemos porque su líder, Pablo Iglesias, es el que más le ha gustado en los debates televisados.

Otros colegios han sido protagonistas también por sus inquilinos temporales, como aquel que ha tenido como uno de los presidentes de mesa a Loquillo o al que ha ido Paco León como suplente. «Aunque por lo visto han venido todos los titulares y yo estaba de suplente: no he tenido que ejercer de adalid de la democracia», ha resumido el actor en su cuenta de Instagram.

Berta Pinillos y Adaya González

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