“Toda una generación de niños de Yemen está creciendo sin conocer nada más que la violencia. Los niños están sufriendo las devastadoras consecuencias de una guerra de la que no son responsables. La desnutrición y la enfermedad son ya endémicas porque los servicios básicos han colapsado. Es probable que los supervivientes carguen con las cicatrices físicas y psicológicas del conflicto durante el resto de sus vidas”, asegura Meritxell Relaño, representante de UNICEF en Yemen.

Born into War (Nacidos en guerra) arroja una serie de datos y cifras estremecedores:

  • Más de 5.000 niños asesinados o heridos debido a la violencia desde marzo de 2015. Una media de cinco niños al día.
  • Más de 11 millones de niños necesitan ayuda humanitaria, es decir, casi todos los niños del país.
  • Más de la mitad de los niños de Yemen no tiene acceso a agua potable o a un saneamiento adecuado.
  • Se estima que unos 1,8 millones de niños sufren desnutrición aguda, incluyendo 400.000 con desnutrición aguada grave cuya vida está en riesgo.
  • Cerca de 2 millones de niños están fuera de la escuela, incluidos casi 500.000 que la han abandonado desde marzo de 2015. A finales de septiembre de 2017, 256 escuelas estaban totalmente destruidas150estaban ocupadas por personas desplazadas y 23 por grupos armados.
  • El 75% de las niñas se casan antes de cumplir los 18 años.
  • Menos de la mitad de las instalaciones sanitarias están en pleno funcionamiento.

Niños en Yemen: su protección, nuestra prioridad

Ya antes de que el conflicto se intensificara en 2015, Yemen era el país más pobre de Oriente Medio, y uno de los más pobres del mundo. Yemen ha sufrido décadas de conflicto, falta de desarrollo, declive económico y destrucción de una infraestructura y servicios públicos frágiles. La mayoría de niños y sus familias sobreviven solo gracias a la ayuda humanitaria.

El informe hace un llamamiento a las partes en conflicto, a quienes tienen influencia sobre ellos y a la comunidad global, para que prioricen la protección de los niños de Yemen con estas medidas:

  • Llegar a una solución política pacífica y detener la violencia.
  • Cumplir el Derecho Internacional Humanitario para proteger a los niños de manera incondicional.
  • Proporcionar acceso sostenible e incondicional para distribuir ayuda a cada niño que lo necesite. Se deben levantar las restricciones a la importación de bienes a Yemen.
  • Evitar el colapso total de los servicios sociales públicos.
  • Proporcionar fondos suficientes para que la ayuda sea constante. En 2018, nuestro llamamiento es de 255 millones de euros, para seguir respondiendo a las necesidades urgentes de los niños en Yemen.

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