Estudios recientes demuestran que el 80% de los casos de ceguera son curables. Bien porque se pueden prevenir en un 20% de los casos, bien por ser susceptibles de tratamiento en un 60%, e incluso ser totalmente curados muchos de ellos.

Así lo cuenta a Medicus Mundi Mª Jesús Aparicio , una de sus oftalmólogas más veteranas de proyectos de Salud Visual en Burkina Faso desde 2005. “La principal causa de discapacidad visual en países en vías de desarrollo son las cataratas y los errores de refracción no corregidos, mientras que en los países de ingresos medio-altos y altos son las enfermedades de la retina, como la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) o la retinopatía diabética. El tracoma”, prosigue,”es la principal causa de ceguera infecciosa. Está producida por una bacteria, la Chlamydia Trachomatis, siendo África el continente más afectado hasta el extremo de tratarse en muchos países como un problema de salud pública. Se trasmite por contacto directo y por las moscas, y son los niños pequeños el principal reservorio por las secreciones nasales y oculares.”

Porque los niños tampoco se libran de esta lacra. En el mundo hay 1,5 millones de niños ciegos y las principales causas de su ceguera son nuevamente las cataratas, la retinopatía de la prematuridad y la carencia de la vitamina A. Insistimos en que la mayoría de los casos son evitables y/o tratables.

«En medicus mundi trabajamos desde 1994 en proyectos de salud ocular. En las campañas quirúrgicas llevadas a cabo en Burkina Faso, se realizan entre 15 y 20 cirugías de cataratas diarias. Se prioriza según el grado de afectación, de las posibilidades de recuperación visual, y se tiene en cuenta la edad del paciente.  Las consultas se llevan a cabo en colaboración con oftalmólogos y personal sanitario de la zona. Al mismo tiempo, cada año se imparten seminarios formativos del personal local responsable de los servicios ópticos, y revisiones escolares para detección precoz de patologías oculares en niños y jóvenes», indican desde la ONG.

En los Distritos Sanitarios de Houndé y Orodará hay una consulta médico-quirúrgica permanente con servicio y taller óptico, imprescindible para la mejora de la salud visual.

En Guatemala, en el municipio de Coatepeque, el objetivo de Medicus Mundi es hacer accesible la salud visual a la población más vulnerable y sin recursos, como a niños y jóvenes en edad escolar, a la tercera edad y a mujeres. Simultáneamente se organizan jornadas que llevan la atención oftalmológica a comunidades más alejadas que no tienen posibilidad de trasladarse al consultorio debido a la falta de recursos económicos.

El proyecto “Mejora de la Salud Visual de la población escolar en Marruecos”, desarrollado en los últimos diez años en la provincia de Alhucemas contempla la preparación de enfermeros de Salud Escolar en detección de anomalías visuales, refracción y montaje de gafas para escolares. El proyecto se completa con unidades de optometría y talleres de montaje de lentes

En todas estas regiones se sigue demandando a medicus mundi formación y seguimiento de los proyectos en los que desarrolla salud visual, debido a la escasez de oftalmólogos o enfermeros especializados en cirugía ocular. Asimismo, la realización de campañas quirúrgicas puntuales y equipamiento de oftalmología continúa siendo una necesidad que el correspondiente Ministerio de Salud que colabora en cada caso no puede asumir por sus insuficientes recursos. Por ello, gracias a la colaboración de Ayuntamientos y diversas organizaciones que se involucran desde España se pueden desarrollar. Especial importancia cobran iniciativas como la de General Optica, que dona 1 euro por cada par de gafas usadas que depositáis en las urnas que tiene en todas las tiendas de España.

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