“Desde el comienzo de este año, más de 5.000 personas han muerto a causa del sarampión en RDC. Más del 90% de ellas eran niños de menos de cinco años.

Mientras que el brote de ébola -que ha dejado más de 2.000 muertos en el este de RDC- ha atraído una atención internacional sostenida, el sarampión, que se ha cobrado más del doble de vidas, sigue sin atraer la misma atención.

La violencia y la inseguridad, la falta de acceso a atención médica y la escasez de vacunas y botiquines en las zonas más afectadas han impedido inmunizar a miles de niños, con consecuencias potencialmente mortales. Las creencias culturales y las prácticas tradicionales de atención médica también suelen obstaculizar la vacunación de los niños contra el sarampión, así como el tratamiento de aquellos que presentan síntomas.

A pesar de los muchos desafíos que existen, tenemos las herramientas y el conocimiento necesarios para prevenir el sarampión con una vacuna segura, efectiva y asequible. La clave es llegar a cada niño, sin importar dónde se encuentre.

UNICEF y sus aliados están llevando a cabo campañas de vacunación contra el sarampión en las zonas más afectadas y suministrando medicamentos a las clínicas para tratar los síntomas. Hasta ahora, hemos distribuido 1.317 kits médicos contra el sarampión, que contienen antibióticos, sales de rehidratación, vitamina A y otros medicamentos para tratar a los niños con complicaciones.

Sin embargo, todas estas medidas solo son una solución a corto plazo. Para garantizar la salud y el bienestar de los niños de la República Democrática del Congo es crucial hacer una inversión significativa que permita fortalecer el programa nacional de vacunación y ampliar los sistemas de atención sanitaria».