ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, expresa su profunda preocupación por el creciente número de civiles desplazados en el norte de Mozambique, mientras los ataques de grupos armados no estatales siguen causando estragos en la provincia de Cabo Delgado.

Según estimaciones oficiales, más de 530.000 personas se encuentran desplazadas actualmente en las provincias de Cabo Delgado, Nampula, Zambezia y Niassa, y las cifras siguen aumentando diariamente.

En los últimos días, los ataques perpetrados por grupos armados han aumentado considerablemente en los distritos de Palma, Nangade y Macomia. Muchas personas se han visto obligadas a desplazarse en múltiples ocasiones y la situación de los afectados por el conflicto está empeorando rápidamente.

La mayoría de las familias afectadas han buscado protección en los distritos meridionales de la provincia de Cabo Delgado, más seguros, donde alrededor del 90% de los desplazados son acogidos por las comunidades locales.

La situación en Cabo Delgado es una crisis de protección que afecta a más de medio millón de personas forzadas a huir y se han reportado muchas violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario.

Desde que comenzó el conflicto en 2017 han muerto más de 2.000 personas. La violencia ha causado el saqueo y quema de casas, la separación de familias y graves daños a centros de salud y escuelas. Se ha bloqueado el acceso a las tierras agrícolas y se han restringido otras actividades económicas. Hay graves indicios de que esta crisis podría extenderse más allá de las fronteras del país.

El acceso a algunas zonas de Cabo Delgado – como Nangade, Mocimboa da Praia, Muidumbe, Macomia, Meluco y Quissanga – sigue siendo limitado debido a la violencia, la inseguridad y la estación de lluvias, y algunas comunidades han quedado sin acceso a servicios esenciales durante meses.

Las personas se han visto obligadas a huir de sus hogares con pocas pertenencias, en la mayoría de los casos sin sus documentos de identidad, lo que aumenta aún más su vulnerabilidad. Algunas mujeres y niñas han sido secuestradas, obligadas a contraer matrimonio, en algunos casos fueron violadas o sufrieron otras formas de violencia sexual. La población desplazada sigue siendo extremadamente vulnerable a la violencia de género.

Mozambique

ACNUR está trabajando para determinar y abordar las principales necesidades de las personas desplazadas y las comunidades de acogida, así como por asegurar que se respeten los principios humanitarios internacionales fundamentales. Como parte de estas actividades, nuestro equipo de protección está vigilando constantemente la situación en el terreno en Cabo Delgado y otras provincias septentrionales para identificar y responder a las necesidades humanitarias.

La asistencia brindada por ACNUR a las poblaciones desplazadas en apoyo del Gobierno de Mozambique incluye materiales de albergue, artículos de socorro básicos como lonas de plástico, esteras para dormir, mantas, utensilios de cocina, cubos, bidones y lámparas solares. Además de los servicios de protección esenciales, la mitigación del riesgo de violencia de género y las actividades de respuesta, ACNUR está apoyando los esfuerzos por asegurar la integración de las familias desplazadas en las comunidades de acogida. Hasta ahora, aproximadamente 20.000 personas han recibido artículos de socorro vitales y en los próximos meses esperamos entregar asistencia a otros miles.

ACNUR forma parte de la respuesta interagencial plasmada en el nuevo llamamiento humanitario lanzado hoy por el sistema de las Naciones Unidas en Mozambique. Nuestras anteriores necesidades de financiación ordinaria de 19 millones de dólares (USD) están financiadas sólo en un 39%.

Acnur

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