Los migrantes africanos están pereciendo a razón de 25 por semana – o sea, unos 1.300 por año – en el continente africano, incluso mucho antes de embarcarse en peligrosos viajes por el mar rumbo a Europa o la Península Arábiga. Desde 2014 más de 7.400 hombres, mujeres y niños han fallecido en tránsito a través de África, según lo muestran nuevos registros publicados hoy por el Proyecto Migrantes Desaparecidos (MMP por su sigla en inglés) de la OIM.

Estos registros que han sido agregados recientemente llevan la cifra total de muertes documentadas en el continente africano a 573 en 2019 y a 7.401 en los últimos cinco años. Además, estas cifras no llegan a capturar la verdadera escala de la tragedia, ya que las mismas representan solamente las fatalidades que han sido informadas.

Los nuevos registros están basados en cientos de relatos de testigos que han sido recopilados por medio de migrantes a través de encuestas realizadas por la Iniciativa del Mecanismo de Monitoreo (4Mi) del Centro de Migración Mixta. Las entrevistas con los migrantes fueron llevadas adelante por 4Mi entre diciembre de 2018 y abril de 2019 en las zonas este, oeste y norte de África, y las mismas fueron analizadas por el equipo del Proyecto Migrantes Desaparecidos antes de ser agregadas a la base de datos del MMP.

Sin embargo, las entrevistas de la 4Mi son tan sólo una pequeña muestra de la cifra total de migrantes que se están desplazando en África – lo cual significa que cientos de muertes más tal vez no son informadas y por supuesto, tampoco son contabilizadas.

No obstante, debido a la ausencia de otras fuentes informativas, las encuestas tales como las realizadas por la 4Mi revelan información importante sobre las experiencias de los migrantes, incluyendo los riesgos a la vida que las personas enfrentan durante sus viajes.

Diversos registros muestran que miles de personas pierden sus vidas mientras viajan por el norte de África, en donde se han informado unas 4.400 muertes desde 2014. Sin embargo, los decesos en esta región no están bien documentados, y la cifra real de vidas perdidas durante los procesos migratorios sigue siendo desconocida.

Las rutas migratorias en África Subsahariana también son peligrosas, como lo han demostrado las 1.830 muertes registradas por el proyecto desde 2014. Muchas de estas muertes fueron registradas en África Occidental, en donde se informaron las muertes de 240 personas en 2019.

Las rutas terrestres del Cuerno de África y el peligroso pasaje por mar a través del Golfo de Adén y el Mar Rojo se han llevado las vidas de al menos 1.171 personas desde 2014. Los migrantes informaron haber sido testigos de las muertes de otras personas por hambruna, deshidratación, exposición a condiciones climáticas extremas, accidentes de tránsito y violencia perpetrada por los contrabandistas.

Desgraciadamente los datos de las encuestas no contienen información sobre las identidades de aquellos a quienes los participantes en las encuestas vieron morir. Más allá de iniciativas tales como la de 4Mi, pocos esfuerzos se han realizado para recopilar más información sobre personas que fallecen al momento de migrar en el continente africano. Sus restos tal vez nunca serán recuperados, ni tampoco sus muertes se investigarán. Sus muertes son tal vez ignoradas por sus familias, las cuales se ven forzadas a seguir con sus vidas cotidianas con el dolor de no saber si sus seres queridos están vivos o muertos.

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