UNICEF está profundamente consternado por los informes que alertan de la muerte de 8 niños en el campamento de Al Hol en el noreste de Siria en menos de una semana. Las muertes ocurrieron entre el 6 y el 10 de agosto. Cuatro de ellos fueron causados por complicaciones relacionadas con la desnutrición. Los otros se debieron a deshidratación por diarrea, insuficiencia cardíaca, hemorragia interna e hipoglucemia.

La muerte de cualquier niño es trágica. Lo es aún más cuando esta muerte podría haberse evitado.

Cerca de 40.000 niños de más de 60 países continúan languideciendo en Al Hol. Carecen de acceso a servicios básicos y tienen que lidiar con el sofocante calor del verano y el trauma de la violencia y el desplazamiento.

El COVID-19, con las restricciones de movimiento y las medidas de cuarentena resultantes, está empeorando una situación crítica.

Las infecciones confirmadas recientemente entre los trabajadores del campamento han provocado una pausa en algunos servicios de salud y educación, y una reducción temporal del número de trabajadores que operan en el campamento.

Es fundamental que se dé prioridad a la reanudación de los servicios de salud y nutrición y a la puesta en marcha de opciones de atención de emergencia.

A pesar de estas limitaciones, UNICEF y sus aliados continúan brindando servicios esenciales para salvar vidas, incluido el transporte de agua en camiones y servicios de salud, nutrición y protección infantil.

UNICEF también está apoyando a los voluntarios de la comunidad para generar concienciación en torno a las medidas preventivas del COVID-19. Pero hace tiempo que se necesita una solución a más largo plazo.

Los niños de Al Hol, como todos los niños afectados por conflictos, tienen derecho a la asistencia humanitaria.

Los nacidos de ciudadanos extranjeros tienen derecho a ser protegidos, incluso con documentación legal, reunificación familiar y repatriación a sus países de origen cuando sea lo mejor para ellos.

Todos los niños tienen derecho a ser protegidos de los efectos devastadores que la pandemia está teniendo en su supervivencia, aprendizaje y protección.

UNICEF