Por Andrea Manzano

Los primeros pasos de esta Federación fueron en 1934, a la luz de la revista Mujeres Libres, fundada por Amparo Poch y Gascón, Lucía Sánchez Saornil y Mercedes Comaposada. Era una revista escrita por y para mujeres. Sólo tuvo un único colaborador masculino, Baltasar Lobo, ilustrador y maquetista de la publicación.

En mayo de 1936 publicó su primer número. Atención a su editorial:

” … encauzar la acción social de la mujer, dándole una visión nueva de las cosas, evitando que su sensibilidad y su cerebro se contaminen de los errores masculinos. Y entendemos por errores masculinos todos los conceptos actuales de relación y convivencia: errores masculinos, porque rechazamos enérgicamente toda responsabilidad en el devenir histórico, en el que la mujer no ha sido nunca actora, sino testigo obligado e inerme, …, no nos interesa rememorar el pasado, sino forjar el presente y afrontar el porvenir, con la certidumbre de que en la mujer tiene la Humanidad su reserva suprema, un valor inédito capaz de variar, por la ley de su propia naturaleza, todo el panorama del mundo, …, que miles de mujeres reconocerán aquí su propia voz, y pronto tendremos junto a nosotras toda una juventud femenina que se agita desorientada en fábricas, campos y universidades, buscando afanosamente la manera de encauzar en fórmulas de acción sus inquietudes.”

La Federación Mujeres Libres nació como tal en septiembre de 1936, tras la unión de dos potentes agrupaciones feministas: Mujeres libres, de MadridGrupo Cultural Femenino, de Barcelona. En 1938 ya contaba con más de 20.000 integrantes.

Pero la Guerra Civil lo cambió todo.

Estas mujeres comenzaron a formarse para ir al frente y haciendo campañas para que se acogieran refugiados, por ejemplo. Esta situación fue muy difícil para ellas, pues tuvieron que enfrentarse a hombres, dentro y fuera del propio anarquismo, puesto que ellos creían que serían mas útiles en la retaguardia, dedicándose a vendar a los heridos y dar de comer a los soldados. De nuevo se les vetaba el acceso al liderazgo, ya que se les impedía coger un fusil, algo irrenunciable para ellas.

Objetivos de Mujeres Libres

Esta organización, independiente, centró su foco de atención en los problemas específicos de la mujer. Según la investigadora Martha Ackelsberg (escribió el libro “Mujeres Libres: el anarquismo y la lucha por la emancipación de las mujeres“):

“Los miembros más veteranos de Mujeres Libres organizaban cursos de mecánica o conducción para capacitar a las obreras para un nuevo oficio, ofrecían charlas de puericultura para las madres y les daban nociones de sexualidad, enseñándoles, por ejemplo, a explorar su propio cuerpo.”

Aunque su objetivo principal era la liberación de la mujer en el plano económico, no era lo único: la igualdad sólo sería completa si se llevaba a los hogares y la vida privada.

Pusieron en marcha los Liberatorios de prostitución, puesto que para ellas las prostitutas estaban obligadas a ejercer este oficio por necesidad económica. Así, las acogían en la Federación y las formaban en otros oficios para que pudiesen así ganarse la vida sin necesidad de vender su cuerpo para ello.

Prueba del gran avance que supuso esta Federación fueron los temas que debatieron, temas que a día de hoy están por resolverse: la igualdad salarial, la co-educación, el rechazo del matrimonio o el amor libre. Incluso, estas mujeres llegaron a realizar charlas sobre el aborto o el uso de los anticonceptivos, que les hicieron ganarse el rechazo de los conservadores.

Las 3 fundadoras: Amparo, Lucía y Mercedes

Amparo Poch y Gascón centró sus trabajos en la salud sexual e iba a las fábricas a formar a las mujeres sobre este tema, como que sucedía en el acto sexual o les hablaba sobre el aborto. Colaboró con Federica Montseny en el Ministerio de Sanidad, escribiendo manuales como ‘La cartilla de consejos a las madres’ (1931) o ‘La vida sexual de la mujer’ (1932), y obtuvo el Premio Extraordinario de Medicina en 1929.

Mercedes Comaposada era abogada y militante de la CNT. Se encargaba de formar a grupos de hombres y mujeres en diversos ámbitos. Fue ella la que tuvo la idea de crear esta Federación, puesto que le inquietaba la inactividad de las alumnas en sus clases. Se lo comentó a Lucía y Amparo, así se formó la Federación. En la revista Mujeres Libres, ella escribía sobre cultura, un tema en el que se manejaba, ya que de joven montó una empresa de producción cinematográfica.

Lucía Sánchez Saornil trabajó en Telefónica y fue poeta. No tenía ninguna formación, y sus rasgos vanguardistas los aprendió de manera autodidacta. Fue reprendida tras una dura huelga y trasladada a Valencia en los tiempos de Primo de Rivera. Tras la proclamación de la República, en Madrid continúa con su contribución literaria en revistas como Ultra y Umbral. En Mujeres Libres, escribía poesía social y, probablemente, los editoriales.

Conmemoración de su 80 aniversario

Con motivo del 80 aniversario (1937-2017) de la constitución de la Federación, la CGT va a celebrar unas Jornadas de Formación en las que analizarán este acontecimiento trascendental en la lucha de las mujeres por la igualdad, tanto en España como a nivel internacional.

Estas jornadas tendrán lugar durante los días 8, 9 y 10 de septiembre de 2017 en el Centro Cultural Casa del Reloj, Paseo de la Chopera nº 6 y 10 de Madrid, y cuyos objetivos serán analizar, formar y reflexionar sobre lo que significó esta Federación y el legado que deja. Para inscribirse, podéis entrar en esta página web, donde hay información sobre la Federación, las Jornadas y el programa.

Jornadas 80 Aniversario de la Federación “Mujeres Libres”

 

 

Deja un comentario