Esperando ese “merecido descanso” y del que te das cuenta que en el mejor de los casos lo tendrás con esa minúscula cuantía que te permite sobrevivir, mientras escuchas y ves como otros si lo consiguen o incluso dependes de ellos para poder subsistir dignamente los próximos años.

No, no es un cuento, es la cruda realidad. Una realidad de desprotección social, de brecha de género, de dependencia económica, de desigualdad… Una realidad donde ni la administración ni las empresas se vertebran con un sistema eficiente de remuneración, de promoción laboral, de conciliación de la vida familiar, laboral y personal, de pensiones dignas para aquellas que han dado todo el tiempo de su vida a trabajar por y para los demás.

Las brechas de género estructurales que sufrimos las mujeres nos persiguen más allá de nuestra vida laboralmente activa y al igual que nos encierran en los estereotipos sexistas de niñas princesas, cuidadoras y reproductoras, nos encarcelan en una vejez empodrecida y un estado de salud en peores condiciones que nuestros compañeros.

Si queremos tener el descanso que nos merecemos mañana, no dejemos de luchar hoy por una política y un sistema de protección social igualitario, por iniciativas legales, laborales y sociales reales, inclusivas, justas y actualizadas, que pongan a las mujeres en el lugar que les corresponde.

Actuemos hoy, contra las brechas de género para conseguir la igualdad en el ámbito laboral y una jubilación que garantice la equidad en condiciones de vida de las mujeres.

El 8 de noviembre iniciábamos nuestra campaña #8MSiempre: En casa, en la escuela, en la calle: educación en igualdad. El 8 de diciembre continúabamos reivindicando bien alto que #8MSiempre: Las capacidaddes profesionales no tienen género.

Y, hoy, continuamos, como el resto de los 365 días del año, exigiendo empleo digno, equidad en el salario e igualdad en las pensiones.

#8MSiempre

#VivasLibresUnidas

Diseño de: Sheila R. Melhem y Javi de Castro.

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