El pasado martes 1 de diciembre, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, inauguraba el nuevo hospital Isabel Zendal con un mes de retraso, 106 sanitarios que provienen voluntariamente de otros hospitales de la región de los 669 prometidos, 240 camas de las 1.000 previstas y con solo 3 o 4 camas para pacientes que se compliquen inesperadamente.

Lo que más duda suscitaba era el personal sanitario que debería atender a los enfermos trasladados a dicho hospital. Tras el fracaso de la captación voluntaria, los departamentos de Recursos Humanos de los 14 hospitales públicos de la región comenzaban a recibir cartas para el traslado forzoso de trabajadores.

Y es que de los 669 sanitarios necesarios para poner en funcionamiento el primero de los pabellones, solo se habían presentado como voluntarios 106 entre fijo e interinos.

El sindicato de Enfermería SATSE Madrid, ha reiterado que en necesario que el Hospital Enfermera Isabel Zendal cuente con su propia plantilla, ya que de esta forma lo único que ha hecho es trastocar toda la programación de los hospitales del Sermas que contarán con menos profesionales para atender las necesidades asistenciales de los madrileños con lo que aumentarán, aún más, las listas de espera y el descontento de los usuarios que no comprenden el motivo por el que no se les atiende.

Según CCOO, «el traslado forzoso y bajo presión supone una vulneración de derechos para los/as profesionales afectados y para los/las usuarios/as de los hospitales que están viendo minoradas sus plantillas actuales. Una decisión de la Comunidad de Madrid ‘arbitraria, acelerada y opaca que hay que parar’”.

Traslados forzosos al Zendal y penalizaciones

En el programa de TVE ‘Las cosas claras’, una celadora ha explicado que de no firmar el contrato para el nuevo centro se quedaría sin trabajo. “Si no firmaba el contrato me iba a la calle. Hasta el 31 de diciembre no cesaba en el 12 de Octubre y me han trasladado al Zendal. Si no firmo me quedo sin trabajo, aseguran que sería para seis meses y que no penaliza, pero si lo rechazas te penalizan”, aseguraba.

Otra enfermera también ha contado su situación en el programa ‘La hora de La 1’: “Yo no era voluntaria y no quería ir a este hospital. Cuando me llamaron me dijeron que no era voluntaria, que era cedida, y que ya sabía a lo que me exponía al aceptar el contrato”. “Esperaron a que firmara para comunicármelo, porque si después de firmarlo lo rechazo tengo un año de penalización, en el que soy la última en la bolsa, pasaría a tener los mismos puntos que cuando terminé la carrera”, explicaba con indignación.

94.000 firmas contra los traslados forzosos al Zendal
94.000 firmas contra los traslados forzosos al Zendal

Este jueves, una enfermera de urgencias en el Hospital Puerta de Hierro entregará más de 94.000 firmas en la Consejería de Sanidad de Madrid pidiendo «que paren las amenazas a los sanitarios y los traslados forzosos al Zendal».

Inma Pardo, que es así como se llama la enfermera, ha conseguido reunir las firmas a través de una iniciativa en la plataforma Change.org, en la que explica que a las 19.00 horas del 8 de enero recibió una llamada de una administrativa de su hospital para informarle de que al día siguiente tenía que presentarse a las 8.00 en el Hospital Isabel Zendal.

La comunicación se hizo exclusivamente por teléfono, sin que constara por escrito, que su traslado era «obligatorio» y que negarse supondría «una renuncia» a su contrato y «una penalización de un año en el sistema de salud madrileño», lo que supone no poder seguir trabajando en su hospital ni en ningún otro de la red pública de Madrid, ha explicado.

«Así de repente, de un día para otro, sin tiempo para reacción ni organización», ha señalado Pardo, quien empezó a recoger firmas el domingo contra las «amenazas» a las mismas personas que se han «deslomado estos meses para sacar la sanidad adelante», que «pusieron en riesgo sus vidas» y «a las que aplaudían a las 8 de la tarde», ha zanjado.

DEJA UNA RESPUESTA