En la actualidad al menos 280 millones de niños y niñas tienen más probabilidades de crecer sanos, recibir educación y estar protegidos que en cualquier otro momento en las últimas dos décadas, según el Informe mundial sobre la infancia 2019: Infancias robadas («Changing Live in our lifetime») publicado por Save the Children.

La organización calcula que en el año 2000 unos 970 millones de niños y niñas no pudieron disfrutar de su infancia por hechos como el matrimonio infantil, el embarazo precoz, la exclusión de la educación, las enfermedades, la malnutrición o la violencia. Actualmente, esta cifra se ha reducido a 690 millones, lo cual implica que por lo menos 280 millones de niños y niñas tienen una mejor situación hoy de la que habrían tenido hace dos décadas. En conjunto, China e India representan, por sí solas, más de la mitad de la reducción mundial en las tasas de retraso del crecimiento.

El informe Infancias robadas de Save the Children incluye el Índice anual de Peligros para la Niñez. Según este índice, desde el año 2000, las circunstancias para la infancia han mejorado en 173 de los 176 países analizados. Esto se traduce en que actualmente hay:

  • 4,4 millones de muertes infantiles menos al año.
  • 49 millones de niños y niñas menos con retraso del crecimiento.
  • 130 millones de niños y niñas más que van a la escuela.
  • 94 millones de niños y niñas menos que trabajan.
  • 11 millones de niñas menos obligadas a contraer matrimonio.
  • 3 millones de partos de adolescentes menos al año.
  • 12 000 homicidios de niños y niñas menos al año.

De los ocho peligros para la infancia que se analizan en el informe, el desplazamiento debido a conflictos es el único que ha aumentado: ahora hay 30,5 millones de personas más que han debido desplazarse por la fuerza de las que había en el año 2000, hecho que representa un aumento del 80 %.

Singapur es el país que ocupa el primer lugar de la clasificación por ser el que mejor protege y asiste a la infancia. Entre los diez primeros lugares, también se incluyen ocho países europeos y Corea del Sur. España ocupa el puesto número trece. Los avances más espectaculares se lograron entre algunos de los países más pobres del mundo, como Sierra Leona, que ha conseguido los mayores adelantos desde el año 2000, seguido de Ruanda, Etiopía y Níger. Los tres países donde la infancia sufre las mayores amenazas son Chad, Níger —a pesar del reciente progreso— y la República Centroafricana, que ocupa el último lugar.

Los países afectados por conflictos armados tienen las tasas de mortalidad infantil más altas, una proporción demasiado elevada de niños y niñas con retraso del crecimiento y una proporción creciente de la tasa mundial de niños y niñas sin escolarizar. Las tasas de matrimonio forzoso para las niñas y de trabajo infantil también están aumentando en gran parte de estos contextos. Save the Children explica que recopilar datos durante los períodos de conflictos es difícil y peligroso. Por ello, los últimos datos disponibles sobre países en guerra suelen ser anteriores a la escalada de violencia y no reflejan las duras realidades para la infancia en estos entornos. Por ejemplo, en Siria y Yemen, las pruebas recientes indican un aumento del trabajo infantil y del matrimonio infantil. Estas tendencias no se recogen en los datos ni en la clasificación del Índice.

“Hace cien años, tras una de las guerras más destructivas de la historia de la humanidad, Eglantyne Jebb, fundadora de Save the Children, redactó la Declaración de los Derechos del Niño. Si bien el progreso en materia de infancia ha sido extraordinario, millones de niños y niñas siguen viviendo en situaciones de vulnerabilidad extrema. Por ello, debemos continuar ejerciendo presión para llegar hasta el último niño y la última niña, así como para asegurar que puedan disfrutar de los derechos que merecen”, asegura Andrés Conde, director general de Save the Children.

En el caso de los países que han logrado el mayor progreso, entre los que se cuentan Sierra Leona, Ruanda, Etiopía y Níger, los resultados han demostrado que las decisiones políticas pueden ser más relevantes que la riqueza nacional. En concreto:

  • Tras veinticinco años del genocidio en Ruanda, el país ha logrado reducir el impacto de la mayoría de los peligros para la infancia. El número de niños y niñas que mueren antes de cumplir los 5 años ha disminuido en un 79%. Hay muchos más niños y niñas que van a la escuela y muchos menos niños y niñas que contraen matrimonio antes de cumplir los 18 años. Ruanda también ha disminuido las tasas de trabajo infantil, de partos de adolescentes y de homicidios de niños y niñas a la mitad desde el año 2000.
  • Sierra Leona logró reducir en un 99% el número de personas desplazadas por la fuerza de sus hogares. Mientras que, en el año 2000, 1 de cada 5 personas había sido desplazada, actualmente esta proporción es de 1 de cada 700.
  • Etiopía consiguió una disminución del 41% en la tasa de partos de adolescentes, del 33% en la de retraso del crecimiento, del 30% en la de homicidios de niños y niñas, y del 50% en la de muertes infantiles, niños y niñas sin escolarizar y matrimonio infantil.
  • En términos relativos, Níger obtuvo los mayores avances de todos los países incluidos en la lista: su puntuación aumentó a más del doble durante estas dos décadas y la tasa de niños y niñas que mueren antes de cumplir los 5 años descendió en un 62%. A Níger aún le queda mucho por recorrer, pero las mejoras continuas a lo largo de los años sugieren un futuro más prometedor para numerosos niños y niñas nigerinos.