Las elecciones israelíes de este martes contarán con partidos de todo el espectro político, incluyendo una fuerte presencia de la extrema derecha y la aparición de una alianza centrista con posibilidades de destronar al primer ministro, Benjamín Netanyahu.

Los israelíes deberán escoger entre más de 40 formaciones, que se presentan a los comicios para elegir a los 120 diputados que conformarán para la vigésimo primera Knéset (Parlamento).

Estos son los más importantes, considerando su peso político y sus oportunidades de superar la barrera del 3.25% (unos 137.000 votos) necesario para entrar al Parlamento.

LIKUD

Actual partido de gobierno, liderado por el primer ministro durante la última década, Benjamín Netanyahu.

De orientación conservadora, tiende a una economía liberal y muchos de sus miembros se oponen a la creación de un estado palestino. Apoya los asentamientos y, a pesar de no ser un partido confesional, recibe un apoyo relativamente importante en los sectores del sionismo religioso.

Obtendría según las encuestas alrededor de 30 asientos.

AZUL Y BLANCO (Kajol Lavan)

Es en las encuestas la principal coalición opositora. Formada en febrero por la unión de los partidos Yesh Atid (Hay Futuro, de Yair Lapid), Resiliencia Israel (de Beni Gantz) y Telem. El cabeza de lista es el exjefe del Estado Mayor del Ejército Gantz, con un acuerdo de alternancia con Lapid.

Se caracteriza por la presencia de varios exmilitares de alto rango entre sus principales figuras. Se autodefine como un partido de centro, secular y socialmente inclusivo, aunque aún no se ha pronunciado con claridad en muchos temas.

Obtendría según las encuestas alrededor de 30 asientos.

LABORISTA (Havoda)

Es uno de los partidos históricos de Israel, pero con mucho más tirón electoral en el pasado que en el presente.

Su líder, Avi Gabai promueve una agenda secular de centro-izquierda, apuesta por avanzar a medio plazo hacia una posible solución de dos estados y se proyecta como aquel que puede reconciliar a una sociedad israelí muy dividida. Propone un estado israelí con instituciones más presentes y promete ocuparse más de la minoría árabe residente en Israel.

Obtendría según las encuestas nueve asientos.

JUDAÍSMO UNIDO DE LA TORÁ (Yahadut HaTora HaMeuhedet)

Es el partido de los judíos ultraortodoxos ashkenazíes (de origen europeo) y su líder es Yaakov Litzman.

Su principal preocupación pasa por cuestiones religiosas, como preservar el carácter judío del Estado e impedir el reclutamiento de jóvenes que dedican su vida al estudio de la Torá, en el servicio militar obligatorio. Sus posturas políticas no están claramente definidas, aunque tienen siempre la religión como brújula.

Las encuestas le dan alrededor de siete escaños.

NUEVA DERECHA (Hayemin Hehadash)

Es uno de los partidos en el segmento más a la derecha, recién fundado y liderado por Naftali Benet (ministro de Educación) y Ayelet Shaked (titular de Justicia).

Se opone a la solución de dos estados, propone la anexión de gran parte del territorio palestino ocupado de Cisjordania y mano dura con Hamás en la Franja de Gaza. También promueve una economía liberal y fuertes -y controvertidos- cambios en el sistema judicial, para reducir el papel del Tribunal Supremo y su control al Ejecutivo y el Legislativo.

Se espera que obtenga unos seis parlamentarios.

HADASH-TAL

Es la unión de Hadash, integrada por el partido comunista y otros grupos de izquierda, y Tal, uno de los principales partidos árabes en Israel. Sus líderes son Ayman Odeh (primero de la lista) y Ahmed Tibi, respectivamente.

Están en contra de la ocupación y los asentamientos y apoyan la creación de un Estado palestino.

Obtendrían alrededor de seis asientos.

UNIÓN DE PARTIDOS DE DERECHA (Ijud Miflagot Hayemin)

Es una alianza de tres de los partidos de derecha más radicales, incluyendo a Poder Judío, que cuenta con discípulos del difunto rabino Meir Kajane, uno de los políticos más extremistas de la historia de Israel, fundador del partido Kaj que fue prohibido en los años 80 por racista y antidemocrático. El líder de la alianza es Rafi Peretz, conocido, como gran parte de sus compañeros de lista, por su fuerte retórica anti-árabe.

Obtendrían unos seis asientos.

SHAS

Es el partido de los judíos ultraortodoxos mizrahíes (de Oriente Medio y norte de África) y su líder es Arie Deri.

Su prioridad es fomentar el carácter judío del Estado y, aunque en el pasado se ha mostrado políticamente versátil y ha apoyado la paz, recientemente se ha inclinado más hacia la derecha.

Obtendría alrededor de seis asientos.

IDENTIDAD (Zehut)

Su líder es Moshe Feiglin, expulsado hace años del Likud por sus posturas extremistas.

Feiglin se autodefine como liberal y sus posturas en relación al conflicto se acercan a las de la ultraderecha. Su exitosa bandera de campaña ha sido la legalización de la marihuana, que le ha aportado votos de distintas áreas del espectro político.

Obtendría unos cinco asientos.

MERETZ

Es el partido más de izquierda del sionismo israelí, pacifista y liderado por Tamar Zandberg.

Se opone a la ocupación de los territorios palestinos, promueve causas de justicia social y está a favor de la creación de un Estado palestino.

Obtendría alrededor de cinco asientos.

Otros partidos relevantes para esta elección, aunque con menos posibilidades de lograr entrar al Parlamento son Israel Nuestro Hogar (Israel Beiteinu), Kulanu, Gesher y Ram-Balad, los primeros tres de derecha o centro-derecha y el último compuesto por candidatos árabes.

Por más que Likud y Azul y Blanco lideren las encuestas, el israelí es un Parlamento muy atomizado, por lo que el presidente, Reuvén Rivlin, deberá pedir al partido con mayor posibilidades para ello que forme una coalición de gobierno, por lo que la obtención de escaños de cada partido es muy relevante.

De momento, las proyecciones de voto parecen inclinarse por una reedición de una coalición de derechas liderada nuevamente por el Likud de Netanyahu, más posible en las encuestas que un gobierno de centro-izquierda encabezado por Azul y Blanco.