Ana Morán

Esta mañana tú te pondrás el lazo morado, a lo largo del año asistirás a los minutos de silencio, saldrás a las puertas de las instituciones mostrando tus condolencias por un feminicidio más para añadir a las estadísticas, y el resto del tiempo, descontando esos momentos, seguirás con tu vida. 

Hoy tu periódico publicará un especial sobre las violencias machistas, porque es el día indicado, el señalado, pero cuando una mujer es asesinada a manos de un maltratador tendrás dudas y tu titular consignará que se murió. 

Ilustración de Javier F. Ferrero

Mientras comemos tus telediarios se inundarán de imágenes de manifestaciones, igual que durante los 365 días restantes darás nombre, edad, nacionalidad y causa del asesinato y te olvidarás al día siguiente. 

Tú y tus colegas que formáis parte del sistema judicial mostraréis vuestro pesar, pero algunos de vosotros y algunas de vosotras seguirán emitiendo sentencias misóginas fruto del desconocimiento y de la escasa formación en violencia de género de la que adolecéis, y, mientras maltratadores, violadores, abusadores de menores y un largo etcétera de hombres se verán beneficiados de vuestra interpretación de la ley. 

Vosotros sentís que es horrible lo que sucede en este país, en todas las partes del mundo, cómo un hombre puede maltratar o asesinar a la mujer con la que ha tenido una relación sentimental, a la madre de sus hijos, pero acudís a burdeles donde víctimas de trata son explotadas sexualmente. Ah, pero eso no es violencia, porque ninguna  está encadenada a la barra, porque cumplen con su función en esa habitación donde vosotros pagáis por un servicio. 

No queremos unos pocos  minutos en un telediario, ni  que jueces y juezas  pongan en duda el testimonio de una mujer, que la revictimicen, ni espacios televisivos donde abogados se paseen como estrellas del rock, ni tertulianos vomitando si se lo merecía, si cerró las piernas, si no se resistió, ni un algoritmo que decida el nivel de protección de una víctima de maltrato, ni una clase política que no elabore leyes contra toda clase de violencia contra las mujeres y niñas, ni un sistema que las abandona, a ella y a sus hijos, que pueden quedar huérfanos y sin medios de subsistencia; porque obviáis el Pacto de Estado, relegado, sin prioridad, mientras que discutís sobre los escupitajos y las banderas. Si señores y señoras elegidos para representarnos, vosotros y vosotras debéis crear con urgencia leyes que condenen toda clases de violencia contra las mujeres,  contra la trata con fines de explotación sexual, prohibir determinada publicidad cosificadora, dotar a las instituciones educativas de líneas de formación en igualdad y violencia… 

Y tú que conoces siempre a alguien que sufrió lo indecible por una denuncia falsa, si tú que te jactas de decir, de escribir en redes sociales que la violencia no es sólo contra un género, que los hombres son asesinados y se suicidan por culpa de sus mujeres. Si tú, no te cae la cara de vergüenza pidiendo la eliminación, la supresión de la ley existente. 

Y los que decís que lanzáis un piropo en lugar de una frase intimidatoria a una adolescente, lleve o no pantalón corto, que la hacéis cambiar de acera, que tiene miedo en según qué lugares suceda, que lleva de noche su móvil en la mano por si le ocurre algo, porque tiene miedo de que la violen. 

También existen padres y madres que no controlan el acceso de niños a la pornografía que fomenta la cultura de la violación, niños de 9 años que contemplan esas imágenes en lugar de estar jugando o aprendiendo. 

¿Sabéis qué? A la mierda vuestros lazos morados, vuestros minutos de silencio, vuestra foto, vuestros especiales y dossiers en los periódicos y en las televisiones, vuestros tweets, vuestros foros de machos, vuestra prepotencia, vuestra prepotencia, porque todos y cada uno de vosotros y vosotras sois cómplices de esa violencia, porque no os deconstruís, porque no ponéis freno, porque la perpetuáis. 

Cuando os dediquéis a elaborar leyes y hacer que se cumplan, cuando dotéis a todas las instituciones de formación en igualdad y violencia de género, cuando amonestéis y apartéis a esos jueces y juezas, cuando os calléis si no sabéis lo que decís sobre las mujeres, lo que sufren, cuando no las señaléis, cuando protejáis a sus hijos, cuando no las abandonéis a su suerte, cuando vuestros medios de comunicación sean coherentes y consecuentes con ellas y eduquéis a vuestros periodistas, cuando declaréis ilegales esos foros, y los persigáis igual que se persigue a quien critica a la corona o a la virgen, entonces puede ser que os crea, y que no os considere parte de un sistema que permite el maltrato, las violaciones, la trata, la violencia simbólica, mediática, económica, institucional…. 

Porque mientras seguís sin hacer nada muchas mujeres serán maltratadas física o psicológicamente, abandonadas a su suerte, asesinadas, violadas,  abusadas, aterrorizadas y con temor a hablar, permanecerán calladas porque nadie las protegerá. 

El 25 de noviembre es necesario para denunciar y visibilizar pero ya deberíais saber que la violencia, el terrorismo machista se produce cada minuto de cada día del año