El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, ha presidido este viernes la presentación oficial de la nueva denominación del aeropuerto de Barcelona, Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, en homenaje al primer presidente de la Generalitat en democracia, «símbolo de bienvenida, paz y concordia».

La nueva denominación fue acordada por el Consejo de Ministros celebrado en de Barcelona y anunciada el pasado 21 de diciembre de 2018, año que coincidía con el 30 aniversario del fallecimiento del presidente de la Generalitat Josep Tarradellas.

Al acto han asistido personalidades como el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, la subdelegada del Gobierno en Barcelona, Montserrat García Llovera, la presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, o el presidente de Aena, Maurici Lucena, pero no ha acudido ningún representante de la Generalitat, que estaba invitada al evento.

Ábalos ha destacado que «Tarradellas era un firme partidario de la convivencia, del entendimiento, sin tener que renunciar por ello ni a sus ideas ni a su militancia política».

«Lo fue mientras tuvo responsabilidades políticas en la Segunda República, lo fue en el exilio en la dictadura franquista, y esta condición se mantuvo intacta al volver a su tierra natal. En su pensamiento no hubo lugar para el rencor, sino únicamente para la reconciliación y para la democracia», ha añadido el ministro.

Asimismo, Ábalos ha destacado que el presidente de la Generalitat, que llegó al aeropuerto Barcelonés el 23 de octubre de 1977, tras estar en el exilio desde 1954, era un «defensor acérrimo de las instituciones democráticas, comenzando por el autogobierno de Cataluña y por la restitución de la Generalitat tras la guerra y la dictadura franquista».

«Ya desde el exilio, la figura de Tarradellas se mantiene intacta como uno de los mejores ejemplos del espíritu de la Transición. Ese espíritu de llamada a la concordia social y política, el espíritu de reconciliación, de reconocimiento del otro, de aquel que no piensa como nosotros», ha señalado.

Ábalos ha hecho alusión al encuentro que Tarradellas tuvo con el presiente del Gobierno, Adolfo Suárez, antes de regresar a España, asegurando que «fue un encuentro difícil y arriesgado, pero ambos sabían que alcanzar un acuerdo era imprescindible para avanzar hacia una España plural, diversa y democrática que la sociedad demandaba».

El ministro de Fomento ha asegurado que ahora el aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas y el aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat «rinden homenaje a la valentía de estas dos personas», «que representan que siempre es posible si hay voluntad de diálogo».

Al finalizar su intervención, Ábalos ha hecho entrega al nieto del presidente de la Generalitat, Guillem Tarradellas, de una placa conmemorativa.

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