El populismo de extrema derecha en España es un fenómeno social que genera preocupación en un amplio sector de la población ante el auge de partidos como Vox, que se sustentan en prejuicios e intolerancia. La discriminación, la xenofobia, el machismo, la homofobia, no son nunca una opción admisible, por muchos adeptos que tengan. Aunque tampoco la incoherencia debería justificarse.

Un ejemplo de esta incoherencia nos lo ha regalado Santiago Abascal, líder del partiod de extrema derecha Vox y su líder, quien, indignado porque en Correos, empresa pública, han decidido celebrar el Orgullo pintando una furgoneta con los colores de la bandera gay, señalaba que: «No hay dinero para respiradores, ni para ERTEs. ¡Gobierno criminal!».

Sin embargo, si algo tiene bueno la política actual es que sus representantes están bajo el escrutinio constante de las redes sociales. En este caso, Abascal quedó retratado por su falta de coherencia y su exacerbante populismo en busca del fácil reconocimiento.

Varios usuarios le recordaron que Vox no apoyó la prórroga de los ERTE por causa de fuerza mayor hasta el 30 de junio, algo que llegó a votar a favor incluso el PP. Fue aprobado por 295 votos a favor, ninguno en contra y 55 abstenciones, todas de la extrema derecha.