Vox ha sido acusado desde muchos sectores de ir a Vallecas (Madrid) a provocar e insultar a los vecinos de este barrio que protestaban contra su presencia (imprescindible en estos días recurrir a la paradoja de tolerancia de Karl Popper y su «¿debemos tolerar a los intolerantes?») en un acto de precampaña de los comicios del 4M.
El acto acabó con 35 heridos, 21 de ellos policías, tras los disturbios ocurridos en las protestas de vecinos y grupos antifascistas contra el mitin, en el que participaron diversos líderes de extrema derecha, entre ellos Santiago Abascal. El líder de Vox está siendo señalado como incitador por la Policía Nacional, a pesar de que algunos medios conservadores intentan blanquear su actuación. Según fuentes policiales citadas por el diario ABC: “Si Abascal no hubiera hecho de policía tal vez no habría 21 agentes heridos”. El diario afirma que un agente pidió a al líder ultraderechista que no cruzara el cordón de seguridad y que éste “hizo caso omiso”. Abascal se bajó de la tribuna, donde había dado un breve discurso, y se dirigió hacia los manifestantes. Según señala ABC, “se dedicó a contar pasos, a tomar medidas imaginarias en el aire y a encararse con quienes tenía enfrente”.




























