El líder de Vox, Santiago Abascal, ha negado que el secretario general de la formación, Javier Ortega Smith, haya incurrido en un delito de odio contra los musulmanes, después de que la Fiscalía de Valencia haya abierto diligencias por unas declaraciones suyas, y ha asegurado que no les van a callar ni aunque los lleven «a la cárcel».

Lo ha dicho en la presentación del libro «Santiago Abascal. La España Vertebrada», de Fernando Sánchez Dragó, después de que la Fiscalía valenciana haya abierto diligencias de investigación por un supuesto delito de odio que podría haber cometido al asegurar que «el enemigo común» es la «invasión islamista», en un mitin pronunciado en Valencia el 16 de septiembre de 2018.

Sobre las palabras de Smith en aquel mitín, Abascal se ha preguntado: ¿Pero quién se atreve a negar que hay muchos que vienen precisamente con esa mentalidad?.

A ello ha añadido que a su partido no le caracteriza «el odio a los de afuera», sino «el amor a los de adentro» y ha exclamado: «Si quieren callarnos tienen que saber que van a tener que meternos en la cárcel y que ni aun así vamos a callar».

Previamente a la presentación de su libro, Abascal había cuestionado a través de su cuenta oficial de Twitter a quienes negaban «que hay islamistas que quieren colonizar Europa».

«¿Nos van a prohibir denunciarlo? Pues nos van a tener que meter en la cárcel, porque seguiremos exigiendo que el Estado controle a quienes pretenden imponer el ‘burka’ a las mujeres españolas», escribió.

Durante la presentación, en la que ha mantenido un coloquio con Dragó a manera de entrevista, Abascal ha opinado que existe mucho «nerviosismo» en Ciudadanos y PP porque «hay un movimiento soterrado» que impulsará a su formación en los próximos comicios por un trasvase de votantes y eso hará, ha destacado, que ocurra «algo muy gordo».

Ha remarcado que una cosa son las encuestas y otra los datos que manejan otros partidos, a partir de los cuales se pone de manifiesto que «la gente va a votar a Vox» porque se ha «acabado la broma».

«Hay un movimiento soterrado increíble muy superior al que hubo en Andalucía», ha afirmado Abascal y ha destacado que «todo el mundo sabe» que «aquí va a pasar algo muy gordo».

Ha hablado de «nerviosismo descarado» de otros partidos y de medios de comunicación, a los que atribuye una «cacería» mediática, para caricaturizar y crear «una gran deformación» del mensaje de Vox.

En este sentido, Abascal niega que su formación sea extremista o de ultraderecha y ha asegurado que sus miembros defienden «cosas normales» que les han sido inculcadas por padres y abuelos desde la infancia y «con normalidad» hogareña.

Ha contrapuesto dicha cuestión al discurso «progre» de ideología totalitaria que, según el líder de Vox, «inventa la lucha entre sexos» o la defensa de los derechos de los animales porque ya no existe la lucha de clases, los mismos, ha proseguido, que «tenían asustados» a cazadores, toreros y ciudadanos que quieren mantener sus tradiciones.

Sobre Hernán Cortés, cree que es «un buen ejemplo» de españoles que participaron «en la gran obra» de «la reconquista y evangelización» de América, mientras que ha apelado a no seguir «poniendo el acento» en lo peor de la historia porque todo período ha tenido «luces y sombras».

Abascal ha admitido que, con su licenciatura en sociología, «no puede presumir» de «una gran formación académica» y que tampoco puede a veces responder a ciertas cuestiones «técnicas», pero si puede hacerlo de tener unas «convicciones claras» que le sirven «como brújula» en la política.