Este martes, ABP, el fondo de pensiones más grande de Holanda, ha anunciado que dejará de invertir en empresas que producen combustibles fósiles. ABP informó que espera haber vendido la mayoría de sus inversiones en compañías de gas, petróleo y carbón para el primer trimestre de 2023.

Las participaciones en alrededor de 80 compañías supera actualmente los 15.000 millones de euros, lo que supone casi el 3% de los 528 mil millones de euros de los activos totales de ABP, un dinero que dejará de formar parte de los activo de empresas como la  holandesa Royal Dutch Shell.

El pasado mes de mayo, un tribunal de La Haya declaraba culpable a la petrolera holandesa Royal Dutch Shell de la crisis climática. La sentencia obligó a la multinacional a reducir sus emisiones en un 45% en diez años y supuso el establecimiento de una jurisprudencia que abre la puerta a toda una serie de juicios climáticos no solo en los Países Bajos, sino en todo el mundo.

El veredicto destacó por su novedad en el hecho de considerar también a la petrolera responsable de las emisiones de sus clientes y proveedores, y de establecer que la actividad contra el clima es un atentado contra el derecho a la vida y el derecho a la vida familiar tranquila, ambos catalogados dentro de los derechos humanos.

ABP, el fondo de pensiones más grande de Holanda, dejará de invertir en productores de combustibles fósiles
ABP, el fondo de pensiones más grande de Holanda, dejará de invertir en productores de combustibles fósiles

La decisión tomada por los responsables del fondo ha venido impulsada por la presión durante años de colectivos del movimiento por el clima neerlandés para que deje de inyectar dinero a quienes contribuyen a la crisis climática global. Además, en los últimos meses estaban amenazando con llevar al fondo de pensiones a un proceso judicial similar al que acabó declarando culpable a Shell.

Sin embargo, el fondo de pensiones señaló que la decisión de vender sus participaciones en compañías de combustibles fósiles no se relaciona con ninguna amenaza de acciones legales.

«Este paso de ABP es extremadamente importante y deja claro una vez más que la era del carbón, el petróleo y el gas está acabando”. Abandonar los combustibles fósiles es la única respuesta lógica a las advertencias de los científicos. También esperamos este paso de otras instituciones financieras, grandes contaminantes y gobiernos», dijo la responsable de clima y energía en la delegación holandesa de Greenpeace Faiza Oulahsen.

La presidenta de la junta de ABP, Corien Wortmann, señaló en un comunicado: «Queremos contribuir a minimizar el calentamiento global a 1,5 grados Celsius. Grandes grupos de participantes en pensiones y empleadores indican lo importante que es esto para ellos».

«La junta de ABP ve la necesidad y urgencia de un cambio de rumbo. Nos apartamos de nuestras inversiones en productores de combustibles fósiles porque vemos una oportunidad insuficiente para nosotros como accionistas para presionar por la aceleración, necesaria y significativa, de la transición energética en estas compañías», continuó.

“Vamos a enfocar nuestros esfuerzos de transición energética en los grandes usuarios de energía fósil, como las compañías de electricidad, la industria automotriz y la aviación”, añadió Wortmann.

El pasado marzo, la rama holandesa de Scientists4future (Científicos por el Futuro) volvió a retomar la campaña, apoyada por las Young Academies, organizaciones educativas estudiantiles, de todas las universidades holandesas. El colectivo envió una carta pública a los responsables del fondo en la que instaba a los mismos a que retirasen sus inversiones de la industria fósil, lo que incluye no solo gigantes petrolíferos como Shell, sino también productores de carne brasileños, responsables de la deforestación del mayor pulmón del planeta y gigantesco sumidero de carbono: el Amazonas.

Por otra parte, una petición online promovida por Fridays for Future Netherlands, Fossielvrij NL y Teachers for Climate NL se ponía en marcha en las mismas fechas y conseguía 20.000 adhesiones. En la misma, se exigía a ABP que desinvirtiese todo su capital de la industria fósil antes de 2024.

Liset Meddens, director de Fossielvrij NL, celebraba este martes el anuncio de ABP: «Es realmente fantástico. Tras todos estos años haciendo campaña, finalmente lo hemos logrado. Esta es una gran victoria para el clima, los derechos humanos y toda la vida en la tierra».

“No se puede subestimar la importancia de este paso en el país y en el extranjero. ABP ha admitido que esta decisión se debe a todos los afiliados a la pensión y empleadores que se han manifestado y organizado. Esto demuestra que la presión desde abajo funciona: como ciudadano común, puedes marcar la diferencia”, ha añadido Meddens.

Después del éxito en esta campaña de desinversión, desde 350.org aseguran que presionarán a otros fondos de pensiones, lo cual ven como un espaldarazo para acciones climáticas en instituciones financieras tomadas a cabo en Europa.

Santander y BBVA: 56.387 millones de euros invertidos en industria fósil

En España, desde 2016, año posterior a la firma del Acuerdo de París, grupos inversores como el BBVA o el Banco Santander han invertido 56.387 millones de euros en la industria fósil: 34.036 millones el Santander y 22.351 el BBVA, según el informe Banking on Climate Change 2021, elaborado por varias entidades independientes internacionales.

De hecho, la entidad que dirige Ana Botín, fue uno de los tres bancos del mundo que más aumentó su inversión en combustibles fósiles, pasando de 4.626 millones de euros en 2018 a 8.073 millones en 2019.

Por su parte, el BBVA, a pesar de que se adhirió al Acuerdo de París, ha ido incrementando año tras año sus inversiones desde 2016 hasta llegar a los 4.871 millones en 2020, tal y como recoge El Salto.

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