Los colegios electorales de Ucrania abrieron este domingo para las elecciones presidenciales, que ya han sido calificados como las más impredecibles de la historia democrática del país.

Más de 34 millones de ciudadanos están llamados a votar en cerca de 30.000 mesas electorales, que se instalaron a las 08.00 hora local (06.00 GMT) y cerrarán a las 20.00 hora local (18.00 GMT).

Los ucranianos tienen ante sí un número récord de candidatos -39 en total- y acuden a las urnas divididos tras una campaña electoral muy reñida y plagada de acusaciones cruzadas.

Los votantes deben elegir entre el viejo orden y las nuevas caras de la política ucraniana.

Un candidato sorpresa ajeno a la política, el comediante Vladímir Zelenski, parte como líder y planta cara al actual presidente, Petró Poroshenko, y a la ex primera ministra Yulia Timoshenko.

Nada más cerrar los colegios electorales se comenzarán a conocer los primeros resultados de las encuestas a pie de urna.

El recuento de votos empezará a las 23.00 hora local (21.00 GMT), y a esa hora ya serán públicos los porcentajes de participación.

La comisión electoral ucraniana tiene previsto difundir los primeros resultados oficiales en la madrugada del lunes.

Los partidos políticos de Poroshenko y Zelenski llevarán a cabo recuentos paralelos en un intento por transmitir una imagen de transparencia, y cuyos resultados preliminares difundirán a primera hora del lunes.

En un país en el que la corrupción es una de sus principales lacras, la campaña electoral se cerró con acusaciones de fraude contra los principales candidatos a la presidencia.

Mientras que al actual presidente se le tacha de manipular el censo electoral y de sobornar a los votantes, Timoshenko fue acusada de utilizar paraísos fiscales para pagar a grupos de presión en EEUU.

Por su parte, Zelenski tampoco está libre de sospechas y se vio obligado a reconocer que su productora de televisión tenía intereses en compañías rusas al inicio de la campaña.

La policía ucraniana ha registrado casi 5.000 denuncias por compra de votos, amenazas y abusos administrativos durante la campaña.

Según las encuestas más recientes del grupo Rating, Zelenski lidera con claridad la carrera presidencial con una intención de voto del 26%, mientras Timoshenko y Poroshenko luchan por el segundo puesto, prácticamente empatados con un 17%.

Asimismo, los sondeos apuntan a que un 15% por ciento de los votantes permanecen indecisos.

Entre el resto de candidatos, les siguen en las encuestas Anatoli Gritsenko, jefe del partido Posición Civil y exministro de Defensa, descrito por los observadores como una cara nueva para la política de antaño, y el prorruso Yuri Boiko, exministro de Energía.

Las elecciones ucranianas se acogen a un sistema de dos vueltas, por el cual si un candidato no obtiene más del 50 % del voto en la primera ronda, habrá una segunda vuelta el 21 de abril.

Todo parece apuntar a que la cita con las urnas de este domingo será sólo un primer asalto, ya que es improbable que algún candidato obtenga la mayoría necesaria.

Más de 2.300 observadores internacionales de 17 países supervisarán el desarrollo de las presidenciales.

Rusia no forma parte de las labores de observación, dado que Ucrania lo prohibió por ley en sus elecciones presidenciales. La Rada Suprema (Parlamento) lo hizo al considerar a Rusia como un Estado «agresor» y «ocupante».

Según la comisión electoral, alrededor de un 12 % de los votantes no podrá ejercer su derecho a voto en las zonas de conflicto entre el Gobierno de Kiev y los separatistas prorrusos, quienes controlan amplios territorios al este del país.