El pasado mes de noviembre, la Comunidad de Madrid lanzaba una campaña de publicidad para sensibilizar a los ciudadanos y trasladarle las consecuencias que provocan los contagios y el impacto que puede tener incumplir las medidas de prevención.

Los mensajes se emitían a través de impactantes vídeos en televisión y redes sociales y llegaron también a la prensa escrita, a la radio y a las calles, sobre todo a zonas frecuentadas por jóvenes como, como Ciudad Universitaria y Moncloa.

La campaña publicitaria, que ha costado más de tres millones de euros, no vale de nada si los ciudadanos no ayudan, como en el ámbito privado donde las administraciones no pueden estar, señalaba Ayuso.

Esta campaña, que surgió a iniciativa de la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, es la iniciativa informativa más potente que lanza el Gobierno regional en los últimos cinco años.

La campaña constaba de dos bloques de acción diferenciados según el tipo de público, uno para la población general, en el que se empleaban imágenes duras con titulares directos que muestran la crudeza de esta pandemia y otro dirigido especialmente a la población juvenil en el que los mensajes se han adaptado a la jerga juvenil, y que se emitían principalmente a través de redes sociales, así como en zonas universitarias.

También se emplearon cuñas basadas en las canciones de moda entre los jóvenes y mensajes sorpresas para concienciarles sobre sus actitudes preventivas a través del servicio de música digital Spotify.

Este es un ejemplo de los vídeos difundidos:

«Saltarse la cuarentena = intubar a tu mejor amigo»; «Reunión familiar sin protección = enterrar a tu abuela»; «No ventilar la casa regularmente = ingresar a tu mujer en la UCI», son algunos de los mensajes que acompañan a las imágenes.

"Mi abuela fue al concierto de Raphael y al final la enterró él"
«Mi abuela fue al concierto de Raphael y al final la enterró él»

La usuaria de Twitter @SiberetSiberet ha publicado un mensaje, según ha explicado,  adaptando la famosa campaña de Madrid por si Ayuso quiere volver a usarla, después de haber permitido el polémico concierto de Raphael que congregó a 5.000 personas en el WiZink Center de Madrid, alegando que la incidencia del coronavirus en la región no es mala.

Ayudo defiende que el concierto de Raphael fue seguro

La presidenta madrileña aseguró que en el recinto se renovó el aire cada 12 minutos, el lugar tiene muchas entradas y salidas para seguridad de todos los ciudadanos y había doble mascarilla. Además, todos los ciudadanos que iban al concierto se registraron para facilitar los rastreos.

Y añadió: “La mayoría de los contagios que estamos viendo se están produciendo en el ámbito doméstico, en las familias, que es donde está el mayor problema”. Por eso ha intentado calmar a la gente, que “puede estar segura con estos conciertos que se están celebrando”.