ACNUR agradeció hoy a las autoridades de Tailandia que no deportaran a Kuwait a la joven saudí que huye de su familia tras apostatar del islam y rechazar un matrimonio forzado. “Puede que pasen varios días para procesar el caso y determinar los siguientes pasos. Por razones de protección y confidencialidad no podemos comentar los detalles de casos individuales“, indicó en un comunicado Giuseppe de Vicentiis, representante de Acnur en Tailandia.

Rahaf Mohammed Al Qunun, que llegó el sábado a Bangkok en tránsito hacia Australia, estuvo a punto de ser deportada este lunes a Kuwait, pero se atrincheró en su habitación del hotel del aeropuerto y finalmente quedó bajo la protección de Acnur. La agencia de la ONU afirmó que los refugiados y solicitantes de asilo que requieran protección internacional no pueden ser enviados a sus países de origen según el principio de no devolución. Este principio, que se refiere a la no devolución de personas a sus países de origen si se pone en peligro su vida o su libertad, está reconocido en las leyes internacionales y otros acuerdos firmados por Tailandia.

Al Qunun, de 18 años, llegó el sábado al aeropuerto internacional Suvarnabhumi de Bangkok en un vuelo desde Kuwait, donde aprovechó que las mujeres no necesitan autorización de sus “guardianes masculinos” para viajar, como sí ocurre en Arabia Saudí. Su intención era llegar a Australia, donde quería pedir asilo, tras recibir amenazas de muerte de su familia. Sin embargo, la joven aseguró que un empleado de la aerolínea Kuwait Airways le confiscó el pasaporte y le comunicó que, a petición de la embajada de Arabia Saudí, iba a ser obligada a embarcar en un vuelo de vuelta a Kuwait, donde la esperaban sus familiares.

Al Qunun se atrincheró en su habitación del hotel en la zona de tránsito y bloqueó con colchones la puerta, por lo que el avión en el que estaba previsto que fuera deportada salió sin ella a bordo.

Deja un comentario