ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, ha entregado el viernes, 19 de octubre, 435 tiendas de campaña en Balikpapan, Indonesia, para su posterior distribución a las familias que perdieron su hogar a causa del reciente terremoto y tsunami en Sulawesi Central. En los próximos días se hará entrega de un total de 1.035 tiendas de campaña.

Asimismo, en el transcurso de las próximas semanas se enviará más ayuda humanitaria, como tiendas de campaña, esteras, mosquiteras y lámparas solares.

Las tiendas de campaña fueron entregadas a las autoridades indonesias en Balikpapan, quienes ayudaron transportándolas a la vecina isla de Sulawesi. Allí, serán distribuidas por los socios de ACNUR en terreno: la Cruz Roja Indonesia (PMI/Palang Merah Indonesia) y Yayasan Kemanusiaan Muslim Indonesia (YMKI/Fundación Humanitaria Musulmana indonesia).

Según un informe oficial de la Agencia Nacional Indonesia para la Gestión de Desastres (BNPB), unas 68.000 casas han resultado dañadas por el terremoto y el tsunami, que además han provocado el desplazamiento interno de unas 80.000 personas. Este envío ayudará a ofrecer refugio a unas 6.500 personas afectadas en situación más vulnerable, que lo necesitan con urgencia.

ACNUR aplaude los esfuerzos del Gobierno de Indonesia y de los trabajadores humanitarios que han trabajado sin descanso durante las últimas tres semanas y que han sido los primeros en responder en las áreas afectadas.

A principios de esta semana, un equipo de ACNUR se trasladó a Pau, en Sulawesi Central, una de las zonas que sufrió mayor impacto, para coordinarse con contrapartes gubernamentales y socios locales, y ultimar los preparativos para la respuesta humanitaria.

El personal de ACNUR ha descrito los efectos del terremoto y el tsunami como “de una magnitud inimaginable” y “devastadores”. Las comunidades locales han visto cómo sus casas, escuelas y hospitales quedaban reducidos a escombros. Hay ciudades enteras que han quedado prácticamente destruidas.

En Petobo y Balaroa, el lodo lo ha anegado todo, por lo que mucha gente no sólo ha perdido su casa, sino también el terreno sobre el que se erigía.

Buena parte de los supervivientes están profundamente afectados, aunque siguen adelante gracias a su gran fortaleza, ayudándose unos a otros y compartiendo sus historias. Una mujer, por ejemplo, afirmó sentirse “afortunada” al haber perdido tan solo a su padre, ya que su marido y su hijo habían sobrevivido.

Otra mujer contó al equipo de ACNUR que cuando regresó a su casa para comprobar qué posesiones podía salvar, descubrió que lo había perdido todo salvo una estera para dormir. Otros confiesan sentirse demasiado traumatizados como para atreverse a regresar a lo que queda de sus hogares.

El pasado 28 de septiembre una serie de fuertes terremotos sacudieron Sulawesi, desencadenando un tsunami y subsiguientes corrimientos de tierras que generaron considerables daños. Se calcula que más de 2.000 personas habrían perdido la vida mientras que unas 680 permanecen desaparecidas.

Miles de familias que han sobrevivido al tsunami siguen necesitando un refugio que les proteja ante la temporada de lluvias que está a punto de llegar.

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