El procesamiento de 11 activistas ante el Tribunal Penal de Riad por su trabajo de derechos humanos y sus contactos con organizaciones internacionales constituye una terrible intensificación de la represión del activismo pacífico por parte de las autoridades, ha manifestado Amnistía Internacional.

Algunas de las mujeres han sido acusadas de promover los derechos de las mujeres y pedir el fin del sistema de tutela masculina. También se las acusa de ponerse en contacto con organizaciones internacionales (incluida Amnistía Internacional), medios de comunicación extranjeros y otras personas también activistas.

Loujain al-Hathloul © Particular

“Los cargos contra las activistas son el último ejemplo del uso indebido que hacen las autoridades saudíes de la legislación y el sistema de justicia para silenciar el activismo pacífico y disuadir de hablar de la situación de los derechos humanos en el país. Este juicio es una mancha más en el terrible historial de las autoridades saudíes en materia de derechos humanos y muestra que, en realidad, las reformas de que habla el gobierno no son ciertas”, ha manifestado Samah Hadid, directora de Campañas para Oriente Medio de Amnistía Internacional.

«Las activistas sometidas a juicio figuran entre las defensoras de los derechos humanos más valientes de Arabia Saudí. No sólo han sido difamadas en los medios de comunicación afines al Estado por su trabajo pacífico de derechos humanos, sino que también han soportado un horrible sufrimiento físico y psicológico durante su detención. Instamos a las autoridades a que retiren estos indignantes cargos y pongan a las activistas en libertad de inmediato y sin condiciones.”