Vox ha reaccionado casi 24 horas después y a su manera al intento del golpe de Estado que los seguidores de Jair Bolsonaro intentaron dar este domingo en Brasil.

Desde la formación han aprovechado lo sucedido para cargar contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y han relacionado este episodio con la reciente derogación del delito de sedición, algo similar a lo que hizo la secretaria general del PP, Cuca Gamarra.

El portavoz político de la formación, Jorge Buxadé, ha hecho hincapié en que condenan «todas las violencias», al contrario que la izquierda, especialmente en nuestro país.

Vox era el único de los grandes partidos españoles que de momento no había hecho un solo comentario sobre lo ocurrido en Brasil. Ni el líder de la formación, Santiago Abascal, ni el secretario general, Ignacio Garriga, ni nadie del partido se había pronunciado al respecto.

Un acto de la extrema derecha en México reunió a Abascal y Bolsonaro dos meses antes del fallido golpe de Estado fallido en Brasil / Imagen: Vox
Un acto de la extrema derecha en México reunió a Abascal y Bolsonaro dos meses antes del fallido golpe de Estado fallido en Brasil / Imagen: Vox

La formación ultraderechista nunca ha intentado ocultar sus simpatías con Trump, Bolsonaro y otros pesos pesados de la extrema derecha global. De hecho, los días 18 y 19 de noviembre de 2022, Vox participó en la Conferencia Política de Acción Conservador (CPAC) en México en donde se reunió gran parte de la extrema derecha de América como el estadounidense Steve Bannon, el chileno José Antonio Kast, el argentino Javier Milei, el propio Abascal, o el hijo de Bolsonaro, Eduardo, entre otros.

En el cónclave fue especialmente significativa la intervención de Steve Bannon, quien denunció un supuesto pucherazo electoral en «Brasil y México» para «robar la soberanía» y alentaba a un golpe de Estado en Brasil para derrocar a Lula da Silva.

Casi un año antes, en diciembre de 2021, Abascal se reunión en Brasil con Bolsonaro y pasó tres días con su homólogo brasileño.  Además también estuvieron con el hijo de Bolsonaro y el diputado de Vox Hermann Tertsch, en un encuentro que la formación ultra no dudó en propagar a través de todas sus redes sociales.

Por otra parte, líderes políticos de la ultraderecha en Europa se han desmarcado de las manifestaciones violentas perpetradas en Brasil. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, se ha mostrado especialmente contundente en un tuit: «Lo que está pasando en Brasil no puede dejarnos indiferentes».

Además, Meloni calificó de «inaceptable e incompatible con cualquier forma de disidencia democrática» la invasión de las principales sedes institucionales de Brasil por miles de seguidores radicales del expresidente Jair Bolsonaro.

Asimismo, insistió Meloni insistió en sus redes sociales en que «es urgente un retorno a la normalidad», antes de mostrar su «solidaridad con las instituciones brasileñas».

Por su parte, el líder de la Agrupación Nacional francesa, Jordan Bardella, ha condenado los incidentes, señalando que, en democracia, hay que «aceptar los resultados». Sin embargo, ha descartado que movilizaciones de este tipo puedan tener lugar en Francia, a pesar de las discrepancias que pueda haber con el presidente galo, Emmanuel Macron.

El líder del partido Chega!, André Ventura, líder del partido Chega!, ha dicho sin embargo «comprender» el «dolor» de quienes «de repente» se ven gobernados «por un bandido expresidario», en alusión a Luiz Inácio Lula da Silva, que pasó un tiempo en prisión por una condena que fue anulada posteriormente.

«La democracia tiene sus propias reglas y es en la arena democrática donde se debe pelear, ¡no con violencia!», ha manifestado.

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