Margarita II de Dinamarca y su hijo Federico, heredero al trono, encabezarán la próxima semana una visita de Estado a Argentina cuya agenda estará marcada por una reunión con el presidente Mauricio Macri y varios actos sociales y económicos, que buscan reforzar los lazos comerciales y culturales.

En un encuentro con prensa en Buenos Aires, el embajador danés en el país austral, Søren Vøhtz, junto al consejero comercial, Jonas Bøving Christiansen, divulgaron las actividades que del 18 al 20 de marzo realizarán la monarca y el príncipe, que llegarán acompañados de, entre otros, el ministro de Exteriores, Anders Samuelsen, y el de Medio Ambiente y Alimentos, Jakob Ellemann-Jensen.

También por una comitiva de 31 empresarios, que hace que la visita alcance un fuerte cariz económico.

Margarita II -cuya última visita a Argentina fue en 1966, cuando era princesa- y su hijo -que recaló en el país austral durante los Juegos Olímpicos de la Juventud de 2018- viajarán a Buenos Aires en un vuelo comercial que llegará en la noche del domingo 17.

La primera jornada, que estará centrada en las actividades de Estado, comenzará a mediodía con la tradicional ofrenda a la estatua del libertador argentino José de San Martín y continuará con la reunión con Macri en la Casa Rosada, sede del Gobierno en la emblemática Plaza de Mayo.

Tras un almuerzo en el mismo palacio, la reina y el heredero acudirán al Congreso de la Nación, donde serán recibidos por el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, y la del Senado, Gabriela Michetti, quien también es vicepresidenta del país y ya viajó a Copenhague en mayo de 2018, donde conoció a Margarita.

La siguiente parada será la Corte Suprema de Justicia, para ya terminar el primer día con una recepción para la delegación comercial en un selecto club del barrio de Puerto Madero, junto al río de la Plata.

El día 19 comenzará con un seminario de negocios en el centro cultural CCK, cuyas palabras de apertura correrán cargo de la monarca. También se celebrará una feria de negocios centrada en el sector de la salud, la sustentabilidad y la agroindustria.

Ya después del almuerzo, la reina rendirá homenaje a los detenidos y desaparecidos por el terrorismo de Estado durante la última dictadura militar (1976-1983) en el Parque de la Memoria y acudirá al Teatro Colón, inaugurado en 1908 y considerado una de las salas de ópera más importantes del mundo.

A su vez, y antes de concluir la jornada con una cena de gala en un hotel del barrio de Recoleta, el príncipe Federico visitará en el Club Atlético Boca Juniors el proyecto ‘Powerchair football’, que busca la integración de chicas con discapacidad y en el que el país nórdico también participa.

El último día, la visita se desplazará fuera de Buenos Aires.

El príncipe encabezará la inauguración de un parque eólico de la empresa danesa Vestas en la ciudad costera de Bahía Blanca, a 630 kilómetros al sur de la capital.

Por su parte, la reina centrará su últimas actividades en la localidad bonaerense de Tandil, uno de los epicentros de la colonia danesa en Argentina, donde se verá con las autoridades de la ciudad y la comunidad danesa.

Las relaciones diplomáticas entre ambos países se iniciaron en 1841, y hoy son más de 50.000 daneses y descendientes de daneses los que viven en Argentina.

Actualmente, Dinamarca es el principal socio comercial de la nación sudamericana de la región escandinava, y más de 30 compañías danesas operan en el país austral.

No obstante, en 2017, las inversiones directas de Dinamarca sumaron 166,6 millones de dólares, mientras que las argentinas en ese país llegaron a 30,29 millones. Asimismo, Argentina importó productos y servicios daneses por 257,5 millones, cifra similar a la que exportó.

Mientras el grupo de exportación más importante de Dinamarca a Argentina en 2017 fue el de productos médicos y farmacéuticos, el país sudamericano envió principalmente alimentos.

Según explicaron Vøhtz y Christiansen, los empresarios daneses que integran la visita (el 30 % representa a pymes), de rubros como la energía eólica (Vestas) o el de los contenedores (Mærsk) -ya establecidos en Argentina-, «conocen muy bien» la situación económica en la que se encuentra ahora el país, marcada por la devaluación, la alta inflación y la caída de la actividad económica desde mediados del año pasado.

«Saben que Argentina pasa por altos y bajos y tienen un compromiso a largo plazo», señalaron.

El principal lema será el de alcanzar una «alianza por la sostenibilidad», con la vista puesta en la necesidad de producir más pero usando menos energía y recursos.

No obstante, se trabaja en la firma de acuerdos bilaterales sobre energía renovable y el uso del agua.

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