«Abandonad el fascismo: Primer aviso», señaló Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, al partido de extrema derecha Vox.

Esta frase, cruda y seca, es una imitación de un tuit del propio grupo ultra, en el que citando un mensaje de José Luis Ábalos, ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, indicaban: «Derogad la Ley de Memoria Histórica. Primer aviso».

Ábalos se hacía eco de un acto vandálico contra una escultura de Largo Caballero situada en el recinto de Nuevos Ministerios de Madrid, que ha amanecido este sábado con pintadas de «Asesino. Rojos no». La vandalización ocurre poco después de la decisión del Ayuntamiento de borrar del callejero de la capital sin un informe histórico previo nombres de históricos socialistas entre los que también se encuentra Indalecio Prieto.

«No es un acto vandálico más, es un acto con implicación ideológica y de incitación al odio. No es casual que estos ataques a la memoria de Largo Caballero coincidan con la reaparición de la ultraderecha. Quienes gobiernan gracias a VOX no pueden ser cómplices con su silencio», señalaba Ábalos.

También Yolanda Díaz, ministra de Trabajo (al igual que Largo Caballero durante del primer bienio presidido por Manuel Azaña), también ha querido referirse a este acto. «Así ha amanecido hoy la escultura de Largo Caballero en Nuevos Ministerios. Derecha y ultraderecha han utilizado mentiras y manipulaciones históricas para borrar su figura del callejero de Madrid. Ahora, ese desprecio por la memoria cristaliza en vandalismo y violencia incívica».