Adam Kucharski (Bath, 1986) es profesor asociado de la London School of Hygiene and Tropical Medicine (Escuela de Londres de Higiene y Medicina Tropical). Británico, trabaja en análisis y modelos matemáticos de estallidos de enfermedades infecciosas. 

Su nombre no ha dejado de aparecer en publicaciones durante estos meses. El motivo es un libro: Las reglas del contagio. Cómo surgen, se propagan y desparecen las epidemias (Ed. Capitán Swing), publicado justo antes antes de que la covid-19 apareciera en nuestras vidas y desde entonces se ha dedicado a fondo a estudiar su expansión.

Kucharski había estudiado antes otras infecciones como las de la gripe, el ébola, el dengue o el zika. Defiende que los modelos matemáticos ponen orden a nuestro conocimiento, y las reglas y principios que explican una epidemia son aplicadas por los bancos centrales, para comprender mejor, por ejemplo, cómo controlar un estallido social o las reglas del contagio.

Sobre esto último, ha señalado en una entrevista con la Agencia Sinc que la regla del contagio más importante ahora mismo «es lo rápido que podemos perder el control sobre los brotes». Indica que «hemos visto países que han bajado hasta los diez casos diarios y ahora cuentan miles al día». Aún si «tienes al virus bajo control», «puedes enfrentarte a una situación que requiera distanciamiento o confinamientos», afirma.

El matemático señala que «es crucial que encontremos formas de detener lo que está pasando y para ello vamos a necesitar innovar con mejores datos y respuestas. El gran cambio a partir de ahora será movernos desde reglas y tasas de crecimiento a escala poblacional a medidas de control mucho más locales».

Indica, asimismo, que lo silencioso de la COVID-19 es lo que hace al virus tan peligroso. «Como el coronavirus tiene transmisión antes de los síntomas, para cuando alguien aparece en el hospital la infección ya ha pasado a otras personas que pueden estar a punto de infectar a otras. En ese sentido comparte características con enfermedades como el sida, en las que puedes tener una gran transmisión sin detectar antes de darte cuenta de que hay un brote».

Sobre las medidas de control que se están tomando frente a la pandemia, Kucharski denuncia que estamos en un experimento global, queramos o no: «Es un juego global de ensayo y error. Tenemos que entender las causas por las que algunos países relajaron las medidas demasiado pronto e intentar aprender lo más rápidamente posible cómo mejorar».

Al ser cuestionado sobre el futuro del virus, señala que es muy difícil «decir cuántos casos o muertes veremos en los siguientes meses». El matemático cree «que algunos países no lograrán el control y puede que la acumulación de inmunidad sea la que termine el brote, con un gran impacto en la salud». Para otros, afirma que «con restricciones fronterizas y cierres muy estrictos mantendrán la infección muy baja».

Vaticina Kucharski que el coronavirus «dejará un impacto muy profundo en el mundo. Lo que pase el próximo año en cuanto a brotes y respuestas nacionales tendrá un efecto durante décadas».»En medio año, el mundo se dividirá en dos mitades según lo bien que cada país esté controlando la pandemia», destaca. Vista la capacidad de predicción del matemático, podemos echarnos a temblar.