Adolf Hitler fue elegido por el 85% de los votos en las elecciones regionales de Oshana, ascendiendo a un puesto de administrador de distrito y su nombramiento se ha vuelto viral.

«Cuando era niño veía mi nombre como algo normal pero cuando fui adolescente entendí que este hombre quería conquistar el mundo entero», señaló Hitler en una entrevista al diario alemán Bild.

Contra todo pronóstico, o el pronóstico que se le espera al apellido Hitler, mandó un mensaje de calma a la población: «El hecho de que tenga este nombre no significa que quiera conquistar Oshana. No significa que esté luchando por dominar el mundo».

Los primeros diagnosticados por coronavirus en Namibia fueron españoles

En marzo Namibia registraba sus primeros dos casos de coronavirus y lo hacía por la inconsciencia de dos españoles.

El ministro de Salud, Kalumbi Shangula, confirmó el sábado el positivo de una pareja que llegó de España, en plena crisis por el virus.

A su llegada al Aeropuerto Internacional Hosea Kutako, en la capital de Windhoek, el día 11 de marzo fueron examinados pero no mostraron síntomas, por lo que entraron al país sin problema.

Uno de los españoles acudió a un hospital, después de encontrarse mal, poco después de su llegada al país. En el centro hospitalario se les realizó las pruebas y tras enviar las muestras a la vecina Sudáfrica y se confirmaron las sospechas.

Namibia es un país con un sistema sanitario muy débil. Según explicaron desde Funcación IO, «en todas las grandes ciudades hay hospitales estatales que ofrecen asistencia continua, pero aunque disponen de buenos médicos sus medios son muy limitados».

África no puede crecer porque tiene la bota militar estadounidense en el cuello

Las noticias  de una nueva víctima negra de la violencia policial cada semana desatan una desesperación para muchas personas que aumenta sin cesar. Mientras los activistas buscan un camino para avanzar, la difícil situación de África no encuentra su camino en la agenda de este movimiento. Sin embargo, hay motivo suficiente para preocuparse por lo que sucede en África. Los problemas de allí y los de aquí están relacionados.

El continente africano ha sido durante mucho tiempo el centro de la explotación extranjera de su tierra, sus recursos y su gente. Como es bien conocido, los africanos se encuentran en el hemisferio occidental debido a la esclavitud y la explotación del trabajo de aquellos que fueron esclavizados. Pero el interés por África de los extranjeros al continente no se limitó a la trata de personas. Hubo un interés aún mayor en su oro, sus diamantes, su cobalto, su petróleo y otros recursos naturales  demasiado numerosos para enumerarlos.

Adolf Hitler ha subido al poder en Namibia y el mundo dirige su atención a él | La Verdad Noticias

Debido a que África fue colonizada por intereses capitalistas occidentales y la despojaron de su riqueza, los africanos resistieron y expulsaron a los colonizadores del continente, o eso creyeron.

En los años transcurridos desde que África alcanzó la independencia, ha quedado claro lamentablemente que los colonizadores europeos han logrado mantener su control sobre el continente por diversos medios, incluida la manipulación de funcionarios públicos africanos corruptos.

Estados Unidos siempre ha extendido sus garras para la explotación de África, pero nunca se le ha considerado generalmente como un colonizador.

Los Estados Unidos han estado encantados con esta percepción como una nación democrática benevolente y amante de la justicia porque es útil para su imagen global. Sin embargo, cobijados en la oscuridad, los Estados Unidos han desempeñado un papel de liderazgo en el mantenimiento de un férreo control occidental sobre África.

Algunos observadores señalan que, en 2019, se desplegaron las Fuerzas de Operaciones Especiales de Estados Unidos en 22 países africanos y, en los últimos años, estas tropas participaron en combate activo en al menos 13 países.

Además del combate directo, las fuerzas militares de Estados Unidos realizan operaciones de entrenamiento conjuntas con las fuerzas militares de la mayoría de los países del continente africano. Estas operaciones están cuidadosamente diseñadas para servir a los intereses estadounidenses.

Si sirven al mismo tiempo a los intereses de los países africanos anfitriones, es pura coincidencia. Toda esta actividad militar está patrocinada y coordinada por el Comando para África de Estados Unidos (AFRICOM).

Las declaraciones públicas difundidas por AFRICOM sobre sus funciones están diseñadas para ofrecer un perfil del este comando como un cuerpo de paz armado que cava pozos, distribuye medicinas y construye hospitales al mismo tiempo que protege a las aldeas africanas de los terroristas internacionales. La realidad es que su misión es promover y proteger las operaciones de las corporaciones occidentales. Cuando se trata de ese trabajo, Estados Unidos solo está eclipsado por los franceses.

Francia ha mantenido una presencia militar activa y agresiva en África durante años, entre tanto, Estados Unidos ha sido un adepto entusiasta. AFRICOM no oculta este hecho. Su comandante dijo: «Francia es el aliado más antiguo de Estados Unidos y un líder en la lucha antiterrorista en África.

Compartimos amenazas comunes, preocupaciones mutuas y el compromiso de luchar contra las organizaciones extremistas violentas». Ese comentario traducido significa que Estados Unidos se asocia a Francia para proteger los intereses corporativos occidentales y tildar a cualquiera que se interponga en su camino como terrorista. A veces, esto tiene consecuencias fatales.

En 2017, cuatro soldados estadounidenses fueron asesinados en Níger. El Pentágono no explicó claramente el motivo de su presencia en ese país, pero es probable que su misión estuviera relacionada con el hecho de que durante décadas la empresa francesa Areva ha extraído uranio en Níger para consumo francés y ha establecido amplias operaciones en la nigeriana ciudad de Arlit.

En 2013, Francia comenzó a temer ataques a estas instalaciones y desplegó tropas para protegerlas. Estados Unidos también tenía tropas en la región, probablemente para ayudar a los franceses. Cuatro soldados pagaron el precio con sus vidas. Libia también fue el escenario de la intromisión militar francesa y estadounidense que finalmente sumió al país en un caos total y violento. El objetivo era frustrar los esfuerzos del fallecido líder libio Muamar el Gadafi por establecer una moneda panafricana (que devaluaría el franco francés) y hacerse con el control de los campos petroleros de Libia.

La dominación occidental sobre la riqueza de África impuesta por la fuerza militar perjudica a África, pero también a los africanos de los Estados Unidos.

Aunque muchos albergan viejas creencias de que a la gente de África no le importan los miembros de su familia africana expoliados en los Estados Unidos, los africanos demostraron lo contrario radicalmente a juzgar por la efusión de apoyo y solidaridad tras el asesinato de George Floyd. Imaginemos los cambios que se hubieran producido si esas manifestaciones de apoyo hubieran estado acompañadas de apoyo financiero al movimiento y de presiones diplomáticas y  económicas.

África no puede hacer alarde de ese tipo de independencia y poder porque todo el continente tiene una gigantesca bota militar estadounidense en el cuello. Nos corresponde a aquellos de nosotros que estamos frente a frente con el AFRICOM desatar los cordones de esa bota y hacer que las operaciones militares de Estados Unidos en África tropiecen y se estrellen.

Este último apartado pertenece a Why We Focus on Africa, en Black Agenda Report.

Traducido por Nuria Blanco de Andrés para Umoya.