Las fuerzas de seguridad de China interceptaron 7,48 toneladas de colmillos de marfil de contrabando, lo que supone la mayor incautación «de los últimos años» en el país asiático, anunciaron hoy las autoridades locales.

El subdirector de la Administración General de Aduanas, Hu Wei, indicó en una rueda de prensa que esta operación a gran escala, llevada a cabo el pasado 30 de marzo, se saldó con la desarticulación de un «grupo criminal internacional que traficó con marfil durante mucho tiempo».

El resultado de más de dos meses de investigación fue la detención de más de veinte sospechosos y la confiscación de 2.748 piezas de marfil.

La operación se efectuó de manera coordinada en ciudades como Pekín o Qingdao, y en ella participaron 36 equipos policiales con 238 agentes, explicó el director de la oficina anticontrabando de la institución, Sun Zhijie.

Según los datos de Aduanas, este año ya se han incautado 8,48 toneladas de marfil y de productos de marfil, así como 500 toneladas de animales y plantas en peligro de extinción.

Durante los tres primeros meses del año, las autoridades chinas han investigado 182 casos de contrabando de especies protegidas que involucraban a 171 sospechosos.

Estas cifras no incluyen las aduanas de territorios especiales como Hong Kong, donde en febrero interceptaron 2,1 toneladas de colmillos de elefante y 8,3 toneladas de escamas de pangolín que, según creen las autoridades, iban destinadas a la parte continental de China para su uso en la medicina tradicional y esculturas de alta calidad.

Dos semanas después, las aduanas hongkonesas se incautaron de 24 cuernos de rinoceronte con un peso total de 40 kilos, cifra récord hasta que el pasado día 7 interceptaron un cargamento de 82,5 kilos.


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