La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha co-organizado el segundo foro regional que reunirá a ONG de Afganistán, Pakistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán, para discutir el tema de la cooperación transfronteriza y de ese modo poder luchar contra la trata de personas en Asia Central y del Sur.

El foro de dos días de duración, que comenzó ayer, es parte del Proyecto de Lucha contra la Trata de Personas (CTIP por su sigla en inglés), de varios años de duración y financiado por la USAID (Agencia de Naciones Unidas para el Desarrollo Internacional) y que es implementado por la OIM. Entre los participantes se cuentan representantes del gobierno afgano, de ONG dedicadas a la lucha contra la trata, de organizaciones de la sociedad civil y de algunos medios de comunicación.

“Con la promulgación de una nueva ley contra la trata en 2017, hemos creado buenos cimientos para responder al delito de trata de una manera integral”, dijo el Ministro de Justicia de Afganistán Dr. Abdul Basir Anwar, quien también preside la Alta Comisión de Lucha contra la Trata de Personas. “Espero que las ONG que participan en este foro puedan fortalecer aún más nuestra respuesta frente al flagelo de la trata aumentando la cooperación transfronteriza”.

La ley afgana sobre trata y tráfico fue revisada a fin de ayudar a los funcionarios del gobierno de Afganistán a que pudieran distinguir con claridad entre la trata y el tráfico de personas, ya que con anterioridad se los confundía. Haciendo la diferenciación entre ambos, es posible lograr una mayor protección para las víctimas de ambos delitos.

De acuerdo con el Informe sobre Trata de Personas del Departamento de Estado de EE.UU. del año 2018 Afganistán es un país de origen, tránsito y destino para hombres, mujeres y niños sometidos a trabajo forzoso y explotación sexual.

La trata interna es mayor que la transfronteriza, pero en años recientes la OIM ha observado un aumento continuado en la cantidad de mujeres jóvenes que caen víctimas de trata rumbo a Afganistán desde países vecinos, sobre todo Pakistán.

La mayor parte de las víctimas de trata de Afganistán son mujeres y niños. En tanto que las mujeres están sujetas a explotación, tanto sexual como no sexual, los niños son en su gran mayoría destinados a trabajos en el tejido de alfombras y en fábricas de elaboración de ladrillos, servidumbre doméstica, como bacha bazi (niños que bailan) o mendicidad forzosa.

Las víctimas son con frecuencia vendidas por familias que están desesperadas por dinero o son secuestradas. Como en cualquier otro lugar, los traficantes a menudo sujetan a sus víctimas a coerción, violencia y abuso emocional. Una vez que están en el exterior, los traficantes por lo común confiscan los documentos de viaje de sus víctimas, haciendo que la cooperación transfronteriza sea esencial para poder rescatarlas.

“La trata de personas es un grave problema en Afganistán y en países vecinos,” dijo el Jefe de Misión de la OIM Afganistán y Enviado Especial Laurence Hart. “La promoción de la cooperación regional para ayudar al gobierno afgano a que implemente de manera efectiva la nueva legislación es el propósito central de este foro”.

El primer foro regional de lucha contra la trata, que fue organizado en Dushanbe, en Tayikistán, en junio de 2017, fue testigo de cómo las ONG de los países participantes acordaron coordinar esfuerzos. Las ONG de Afganistán por consiguiente formaron la Red de Lucha contra la Trata de Personas de Afganistán (ANCTIP por su sigla en inglés), la cual se lanzó oficialmente en mayo de 2018. La red ha comenzado a trabajar en sociedad con las contrapartes de Pakistán y planea cooperar con otros países en la región.

“Nuestro rol es establecer y fortalecer la coordinación transfronteriza entre las ONG y las OSC para poder identificar, derivar y proteger de la mejor manera a las víctimas y enjuiciar a los autores del delito de trata”, dijo Mohammad Shoaib Nasiri, Director de País de la entidad co-organizadora del foro, Fast Organization for Relief and Development (OFRD).

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