Nuria Suárez
Co-portavoz de Recortes Cero


Agenda oculta es el título de una película de Ken Loach que denuncia en la Irlanda de los años noventa que tras un doble crimen hay una trama de intereses mucho mayor. Estos días, mucha  gente de izquierdas estamos asistiendo, a veces perplejos, a veces rabiosos a la posibilidad de que en nuestro país se vuelva a cometer por segunda un “crimen”: que por falta de acuerdo no se forme un gobierno de progreso.

En el 2016 Rajoy después de sufrir una gran pérdida de votos volvió a ser investido presidente tras una repetición electoral por falta de entendimiento entre las fuerzas progresistas. Cada día que pasa parece que puede volver a ocurrir; que se repitan elecciones y que eso abra la posibilidad de que Pablo Casado se convierta en el nuevo presidente con el apoyo de Ciudadanos y VOX. 

¿Qué es lo que realmente está pasando? ¿Qué está en juego? Sigamos con el cine, en las películas de Hitchcock suele haber un Macguffin, un argumento que aparentemente es el eje de la película pero realmente el argumento central es otro. En España aparentemente asistimos a un problema de “reparto de carteras ministeriales” entre PSOE y Unidas Podemos, o del famoso cainismo de la izquierda española, pero para entender lo que pasa es necesario mirar un poco más allá. En primer lugar no podemos entender lo que pasa sin tener en cuenta que lo que está en juego es qué gobierno, y por lo tanto qué tipo de políticas se van a aplicar estos cuatro años en España, la decimocuarta economía mundial y la cuarta de la zona euro.

En los próximos años en Europa se prevé una nueva recesión, cada vez hay más signos de ello y Bruselas, junto con el FMI y la OCDE exigen que el nuevo gobierno cumpla con los objetivos de déficit, recortando el gasto público en 15.000 millones de euros en dos años, recortando las pensiones, sanidad y educación.  Esta es la agenda oculta, la que no aparece en la mayoría de análisis y de columnas de opinión, este es el programa propuesto por los principales centros de poder para los próximos años y para ello la gran banca, los monopolios y el gran capital extranjero quieren un gobierno “moderado y estable” que mantenga las reformas estructurales logradas con la reforma laboral y de las pensiones y que defienda sus intereses ante las amenazas de crisis y recesión. Y por eso no dejan de reivindicarlo públicamente,   como John de Zulueta, presidente del Círculo de Empresarios, donde están representados los dueños y altos ejecutivos de la Banca y empresas del Ibex-35 que ha declarado «Es preferible un acuerdo entre el PSOE, PP y Ciudadanos, un pacto a la alemana, con programa y abstención. Incluso, unas nuevas elecciones. Algo que evite un Gobierno del PSOE con la ultraizquierda” o Antonio Garamendi, presidente de la patronal CEOE: «Es preferible que haya nuevas elecciones en noviembre para buscar un Gobierno estable que tener uno inestable a corto plazo”.

Los grandes centros de poder y la gran banca de nuestro país quieren asegurar que las turbulencias económicas no afecten a sus beneficios sino que como ha pasado en los últimos años recaigan sobre la mayoría de la población, eso es lo que está en juego. Ante esta posibilidad es imprescindible que las fuerzas progresistas lleguen a un acuerdo: un acuerdo programático, un gobierno de coalición, un pacto de investidura… PSOE y Unidas Podemos deben entenderse porque esa ha sido la voluntad popular expresada en las urnas y además porque ante la amenaza de incrementar el saqueo sobre nuestro país que anuncian Bruselas y el FMI, es fundamental que haya un gobierno progresista.

Es necesario que PSOE y Unidas Podemos se unan en una serie de puntos que sean un muro de contención ante la posible oleada de recortes que se prepara. Y es especialmente importante unirse en una serie de puntos que defiendan los intereses populares como:

Defender el sistema público de pensiones, cuestión que afecta al 90% de la población y de la necesidad de blindarlo constitucionalmente. Las pensiones públicas significan un 10% del PIB y es el bocado primer y más apetecible bocado de nuestra riqueza por el que pugnan los fondos de inversión.

Un salario mínimo de mil euros y derogar la reforma laboral que hace que seamos uno de los países con mayor precariedad laboral y paro juvenil.

Es necesario crear un fondo de empleo con el dinero del rescate bancario para poder llevar adelante un plan de re-industrialización y reconstrucción del tejido productivo, en la actualidad aproximadamente el 50% del capital de las empresas españolas es extranjero y España uno de los países que tiene un mayor índice de paro en la UE y el segundo en paro juvenil.

Urge un plan para abaratar el precio de la vivienda que se está convirtiendo en la principal causa de empobrecimiento de los habitantes de las grandes ciudades, el año pasado fue el año con más deshaucios de la historia de España.

Si “ellos”, el Banco central europeo, el Fondo monetario, la banca española…quieren elecciones para conseguir el tipo de gobierno que necesitan. Ustedes, PSOE y Unidas Podemos deben llegar a un acuerdo.